lunes, 16 de julio de 2012

Cifras, realidad y versos

 De  Jorge Zabalza

La previa.
En un programa televisivo de unos años atrás, preguntado por el porqué de lo acertado de sus pronósticos, Luis Eduardo González, doctor en ciencias políticas, luego de explayarse sobre la metodología que empleaba y con una sonrisa cómplice, agregó que al resultado le sumaba o le restaba algún puntito según le aconsejara el olfato. No todo es ciencia en la vida de los cientistas políticos, hay mucho de arte en ellos, son verdaderos artistas. En definitiva, el grado de aproximación a la realidad de las encuestas depende de los anteojos o de la nariz del que interpreta las cifras, es decir, de su carga ideológica.
Es habitual que las encuestas sobre el ingreso de los trabajadores sean relacionadas  con las cifras recogidas en los años anteriores. Estudian por consiguiente la evolución histórica, criterio que permite extraer conclusiones políticas, porque si los ingresos decrecieron algo huele mal en la política económica, y si se incrementaron. por el contrario, abren paso a autoelogios muchas veces desmerecidos. En cambio, para este artículo se optó por comparar los ingresos de los trabajadores con la canasta familiar que elabora la revista “BUSQUEDA” todos los meses; puede parecer absurdo, pero el olfato aconseja al autor que en lugar de estudiar evoluciones históricas, se adopte el criterio de valorar los ingresos monetarios en función de la capacidad de consumo  y de lo que falta a la familia trabajadora para alcanzar el nivel de remuneraciones suficiente para una vida sin aprietos. .
 Ingresos insuficientes.
Durante el 2011 la canasta básica de BUSQUEDA promedió los 44.000 pesos por mes por hogar con cuatro miembros. En consecuencia, para redondear un ingreso que cubra  las necesidades materiales y espirituales en una familia tipo, el marido y la mujer deberían ganar por lo menos unos  22.000 pesos cada uno. Habrá quienes argumenten que 44.000 pesos puede ser poco o que, por el contrario, puede ser mucho, y todas las opiniones son de recibo porque usar la canasta básica como vara de medir el grado de suficiencia del ingreso es un método que no tiene rigor científico. Sin embargo, el olfato de quién escribe este artículo le indica que 44.000 pesos es suficiente para vivir como dios manda. 
El Instituto Cuesta-Duarte acaba de públicar un material sobre el nivel de los salarios en el año 2011. Según sus datos, los ingresos de 1:165.000 uruguayos son menores a los 20.000 pesos y representan el 73% del total de los ocupados (asalariados, cuentapropistas, cooperativistas, patrones y trabajadores en los programas sociales del Estado). Los ingresos de aproximadamente las tres cuartas partes de los que trabajan en el Uruguay, perciben ingresos que no alcanzan a la media canasta familiar y por lo tanto son insuficientes para llevar una vida sin apreturas. Agreguémosle a esos datos que el 85% de las pasividades son menores a 20.000 y entonces se logrará tener un cuadro completo de lo preocupante de la situación de insuficiencia. Un dato más contundente aún: los ingresos de 905.000 trabajadores son menores a 14.000 pesos según el informe del Instituto Cuesta-Duarte, cantidad que representa el 56% del total de los ocupados. Por supuesto, habrá quienes relativicen la valoración de insuficiente para los ingresos menores de 20.000 pesos pero no pueden hacerlo con los menores a catorce mil pesos que el PITCNT califica como ”sumergidos”.
El ejército de pobres.  
El informe del Cuesta-Duarte retoma el concepto de “diezmilpesistas” que se empleó en el informe del año anterior. Ajustado por el índice de precios del consumo (IPC)  10.000 pesos en el 2010 son 10.860 pesos en el  2011. Es decir que hoy por hoy el término equivalente sería “oncemilpesistas”,  categoría que comprende a 744.000 trabajadores, que representan el 63% del millón seiscientos mil uruguayos con ocupación.  Motivo de  alborozo de los redactores del informe es que los oncemilpesistas del 2011 sean 69.000 personas menos que los diezmilpesistas del 2011, sin embargo, también deben preocuparse al conbrar conciencia una vez más la dimensión de la pobreza en Uruguay. Esas casi 750.000 personas tiene tan reducida su capacidad de consumo y de acceso a la educación y la cultura, que viven en la pobreza material y espiritual, son pobres por más ceibalitas que les hayan proporcionado a sus hijos. ¡Compañeros, esta es la medida exacta de la parte del pueblo que está excluído de la bonanza exportadora y del optimismo del equipo económico!
Las cifras del Cuesta-Duarte revelan otros datos que sirven para redondear el cuadro de la pobreza en el Uruguay:
                      a) 230.000 personas perciben menos de 6.000 pesos... ¡un 20% del total de los que trabajan!  Claro, siempre y cuando se continúe considerando  “ocupado” a todo aquél que trabaja una hora por semana, criterio que desvirtúa totalmente la divisón del mundo del trabajo entre ocupados y desocupados. Por más que los organismos internacionales recomienden ese criterio, no deja de ser una aberración que crea una categoría de “ocupados” en la que entran los que limpian vidrios en los semáforos, los que recorren la ciudad con un bolso al hombro en bicicleta o a pié, los que piden en la puerta del supermercado y los que cuidan o lavan coches en los barrios de Montevideo, que responden que sí a los encuestadores, que trabajan una hora a la semana. Y en el medio rural la cosa es peor... hasta los “andantes” pueden decirse ocupados!
                      b) 426.000 personas ocupadas trabajan no están registradas en el BPS. Son el 36% del total según el Cuesta-Duarte. El 80% de ellos tiene ingresos menores de 14.000 pesos. El resultado de la regla de tres simple indica que  343.000 uruguayos “sumergidos” les será muy difícil jubilarse alguna vez.  Aunque las cifras indican que ha aumentado, y mucho, la cantidad de los aportan a la seguridad social, es muy preocupante tantos miles de uruguayos están en negro y sin esperanzas. A ellos no los ha tocado la varita mágica del progresismo. Por mucho esfuerzo mental que hago, me resulta imposible creer el verso de que las políticas progresistas aclararán ese negro horizonte con el paso de los años. ¿Cuántos decenios de gobierno progresista se precisan para que ellos lleguen al nivel “suficiente” de ingresos o sea 22.000 pesos, media canasta básica?
                      c) del millón seiscientos mil ocupados que viven el Uruguay, 1:152.000 son asalariados, o sea que, casi el 73% de los que trabajan lo hacen en régimen de dependencia de un patrón. El salario discrimina a las mujeres: el 40% de ellas ganan menos de 10.000 pesos, mientras que el 35% de asalariados los hombres son diezmilpesistas. Y discrimina a los menores de 25 años: el 82% de los jóvenes cobre salarios menores a 14.000 pesos. La discriminación por género y por edad es inherente a la extracción de plusvalía y, por consiguiente, la pobreza tendrá cara de mujer y de joven mientras exista capitalismo. .  
                     d) Hay un 4% de los encuestados que dicen ganar más de 50.000 pesos, entre ellos está el 1% de los millonarios uruguayos que en muchos casos son “desocupados”, no trabajan ni estudian y viven en Punta del Este. En el otro extremo están los ingresos menores a 6.000 pesos que, como se señaló antes, son el 20% dl total de los trabajadores. El Instituto Cuesta-Duarte estudia como ha evolucionado la distancia entre ambos extremos y concluye que ella ha disminuído en los últimos años, que la desigualdad es menor que antes del gobierno progresista. Sin embargo, el criterio empleado no da cuenta de la desigualdad real que se manifiesta al repartirse el ingreso nacional entre asalariados, patrones y Estado. La cifra de que dispongo,  según números de propio Cuesta-Duarte, indica que entre el 2006 y el 2010 los asalariados perciben menos del 30% de la torta general, que ese porcentaje es bastante menor que lo percibido en 1998 y mucho menor que el 40% que les tocaba a los asalariados en los años ’70. Estos datos permiten pensar que, pese a lo estudiado por el Cuesta-Duarte, la desigualdad no ha disminuído cuando la torta nacional se reparte entre las clases sociales.   
                    d) Un cuadro elaborado muestra que en el 2011 la política salarial puso su centro en mejorar los salarios del 20% que gana menos de 6.000 pesos. Ellos recibieron un aumento del 15%, más del triple del incremento de los salarios mayores a 50.000 pesos. ¡Aplausos!. Todo aplauso tiene su pero, sin embargo, los soldados recibieron un aumento del 100% y a los oficiales de mayor grado se les incrementó el 22% de sus sueldos...No hay punto de comparación y me ahorro los comentarios: la política salarial de este gobierno es miliquera!. No quieren que los soldados y policías integren el ejército de pobres.
Vulnerables
Este año Uruguay deberá pagar más de seis mil millones de dólares por intereses y amortizaciones de la Deuda Externa. El crecimiento del Producto Bruto Interno está sostenido por la burbuja financiera de créditos al consumo y especulación inmobiliaria. Todavía encima los rubros principales de la producción material (soja, carne, arroz, forestación) están en manos de corporaciones transnacionales que pueden emprender vuelo al menor alerta de terremoto.Todo muy poco sólido, la bonanza puede transformarse en desastre en cualquier momento.
Por otra parte, es tan espantosa la debacle del capitalismo mundial que en la barra tecnocráta que rodea a Danilo Astori ya nadie sostiene que Uruguay está blindado, verso que utlizaron durante los úlrimos cuatro años para engatusar giles. Lo ocurrido con PLUNA –una calesita financiera que se hizo trizas- anticipa el futuro del proceso económico del Uruguay.  Es demasiado probable que la burbuja finaciera se desinfle y que los responsables del desastre hagan lo mismo que hicieron con la quiebra de PLUNA: nieguen con desparpajo su responsabilidad y se “enfermen” para no dar la cara frente al parlamento. Son muy “democráticos” mientras el escenario escenario soporta su descaro.
Apenas la crisis ancle en puertos uruguayos, el “capitalismo con políticas sociales de alivio”  cederá su lugar al “capitalismo con políticas de ajuste” a lo Rajoy. Los candidatos a víctimas de los ajustes fiscales que vendrán son los que tienen ingresos menores a 20.000 pesos. Equivale a entender que es muy vulnerable la situación de un millón ciento sesenta y cinco mil uruguayos y, en particular, la de los novecientos mil que viven con menos de 14.000 pesos. Mujica pondrá cara de Zapatero o de Papandreu, dirá más vaguedades y dislates y, para descargar los costos sobre los sectores vulnerables, cederá el paso a administradores con cara de serios, en los cuales puedan confiar más los dueños del sistema. Vulnerables a la crisis que vendrá y vulnerables a la política económica que ya está.
Como en el caso de PLUNA, el gobierno está frente al abismo, ve venir el desbarranque, pero sigue caminado hacia el vacío. Sosteniendo la política económica que privilegia el pago de la Deuda y las inversiones extranjeras y que, en consecuencia, acentúa y profundiza la dependencia ecoónmica del Uruguay.  Marenales y su barra tupamaro-emepepista se refugian en una falacia: “no hay propuestas alternativas a la de Astori”sostienen. Hasta llegan a considerarlo un candidato aceptable para suceder a Mujica. No, de ninguna manera. Es necesario cambiar radicalmente la concepción social de la distribución del ingreso, recordar que Raúl Sendic (padre) postulaba “un aumento sustancial de los salarios como medida para incentivar la demanda en el mercado interno y estimular la producción para abastecerlo”. Otra concepción, nada que ver con lo que hace el progresismo de Mujica-Astori.vázquez.
No es una medida para nad de fondo,  pero una distribución del ingreso como la propuesta por Sendic tiene una índole rupturista, pues para llevarla adelante se debe estar dispuesto a chocar de frente con la clase dominante y con las transnacionales. Marenales y su barra no quieren romper con nadie, no dejan de enviar mensajes de.resignación pasiva, de que  “es posible caminar en el capitalismo”. Tal vez la mayor vulnerabilidad del pueblo trabajador radique en esa complicidad ideológica de quienes, con un gesto revolucionario, inducen a creer que no se puede luchar por el poder y el socialismo en las acutales condiciones.   
Tal vez, para el gusto de muchos, uno se esté pasando de crítico, pero si después de siete años de progresismo, bastante más de la mitad de los ocupados están “sumergidos”, significa reconocer que las políticas sociales del MIDES no ayudan a fortalecer realmente a los sectores vulnerables. Apenas alivian su presente.  Me resulta imposible compartir el optimismo que trasuntan los mensajes públicos del gobierno y de sus dirigentes sindicales. Probablemente sea por tonto, pero uno continúa  percibiendo el medio vaso vacío.


 http://www.simplesite.com/veronikaengler/3470622




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martes, 26 de junio de 2012

Las fichas de dominó


Por Jorge Zabalza


. Esta vez el “golpe técnico” afecta. Es ahí nomás, en la casa de un vecino, con el cual además estamos unidos por una larga historia en común. Esta vez no ocurrió a más de diez mil kilómetros del Río de la Plata, como cuando despojaron a Manuel Zelaya del gobierno de Honduras y los uruguayos permanecimos poco menos que indiferentes. Esta vez la proximidad de la mejilla ajena duele en la nuestra y obliga a pensar.

La operación contra el gobierno de Lugo inevitablemente despierta temores en los uruguayos, recuerda aquél decretazo del 13 de junio de 1968 conque se inició el pachecato y la escalada represiva que culminó el 27 de junio de 1973 con las fuerzas armadas tomando por asalto el parlamento. Fueron cinco años de “acción ilegítima del Estado”, de “dictablanda” o “dictadura técnica” que dejaron huellas imborrables en el pueblo uruguayo. Nadie ignora que un “golpe técnico” es la vanguardia del “golpe cívico militar”, la acción preparatoria, que el ruido a sables precede el sablazo mortal. La memoria colectiva redobla la solidaridad con el pueblo paraguayo, con sus campesinos masacrados, con la lucha que les espera.


Lesionada para siempre su hegemonía sobre la economía, los EEUU están procediendo a rediseñar su sistema de control político militar del mundo. Los capitales no tienen bandera pero la policía luce una con barras y estrellas; en realidad el rol del Pentágono es asegurar el acceso de las corporaciones multinacionales a los recursos naturales y que sus ganancias fluyan sin traba rumbo al primer mundo. El imperio sigue ejerciendo su viejo y triste oficio de gendarme del mundo. Para ello arman y organizan el Ejército Sirio Libre como antes lo hicieron con los “contras” en Nicaragua, con la misma idea de desestabilizar el régimen político del país víctima hasta crear las condiciones favorables para intervenir directamente. Si no fuera por la posible oposición de Rusia y China, hacía rato que las fuerzas norteamericanas habrían desembarcado en Siria, con o sin permiso de las Naciones Unidas, con o sin sus aliados de la OTAN. Claro que América Latina es su coto privado de caza, ni los rusos ni los chinos se interesaron en frenar la maniobra ilegal en Honduras, el secuestro del presidente elegido por voto popular en Haití, el fracasado putsch en Venezuela o los esfuerzos secesionistas en Bolivia. Ni China ni Rusia mueven un dedo para oponerse al Plan Colombia o a la Iniciativa Mérida. No hacen nada para quebrar el criminal bloqueo al pueblo cubano. La víctima predilecta del soldado universal está sola en el mundo.


Desde los tiempos del Plan Cóndor, el imperio pareció despreocuparse del Cono Sur. Luego de la salida de las dictaduras y a pesar de los elencos progresistas que accedieron a los gobiernos, siguió funcionando la red diplomática que vincula a los ejércitos criollos con el Pentágono y la CIA. En definitiva a los EEUU le interesan más las relaciones secretas con los militares que los dimes y diretes públicos en los foros internacionales. Asignan una importancia mayor a los resultados de la visita del comandante del Comando Sur a Montevideo, que las payasadas en la estancia de Anchorena con George Bush (hijo). Sin embargo, después de las cachetadas que recibió Barack Obama en Cartagena de las Indias, en ocasión decla Asamblea de la OEA, los gringos apuntaron la artillería pesada hacia el sur del continente. El sencillo y limpio golpe dado en Paraguay está integrado a una escalada político militar de alcance continental que vienen preparando desde hace décadas. Ese es el sentido de instalar bases en Colombia, Paraguay, Chile, Perú, Aruba, Panamá y Curazao, de otra que casi instalan en el Chaco y de colocar la IV Flota vigilando la Amazonia desde el Caribe.


Hay quienes ceden fácilmente a la presión de la omnipresente amenaza de la fuerza militar y se apresuran a dar señales de simpatías: se besan con Condolezza Race, hacen manito con Barack Obama, participan en la intervención de Haití o reciben con honores a los SEALs, instructores en las técnicas del terrorismo de Estado. Confían en que sus mensajes los preservará de ser posibles blancos de las operaciones desestabilizadoras pergeñadas por la CIA. Nada más equivocado. De nada valieron los gestos condescendientes del pusilánime Fernando Lugo. El gobierno de los EEUU desconfía congénitamente de los “progresistas” por muy buena letra que hagan. Quiere a su propia gente en el gobierno.


Sin embargo, derrocar a Lugo es más que colocar “amigos” en el gobierno, es también un tiro indirecto hacia los vecinos mercosureños, un “acá estamos” con el objetivo de atemorizarlos y disuadir posibles disidencias, no quieren que otros se sumen a los discursos y actitudes antiimperialistas de los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Ecuador. Terrorismo puro. Es una réplica de la estrategia desarrollada en el siglo XX por las fuerzas armadas latinoamericanas en cada país. No deponen a Lugo simplemente para sustituirlo por “amigos”, sino que buscan aterrorizar a los países vecinos. Voltean la ficha Paraguay para que su caída arrastre el dominó completo. Paraguay es sólo el primer escalón de lo que vendrá en el Cono Sur, la idea es crear la sensación de que no hay otra salida que consentir las políticas del Pentágono y el Departamento de Estado, una estrategia envolvente cuyo objetivo es el control de las riquezas de la Amazonia, de Venezuela, Ecuador y Brasil.


En síntesis, más allá de Fernando Lugo y su triste destino, a los pueblos del Cono Sur les esperan horas de definición y hornos: con el imperialismo o contra el imperialismo, con el pueblo o contra el pueblo. En el Uruguay hay muchos que creen que la “democracia del siglo XXI” es indestructible y durará para siempre, parecen muy seguros de que no nos tocará el “big stick”... les convendría releer una vez más aquellos versos de Bertold Brecht.


http://www.simplesite.com/veronikaengler/3470625

domingo, 17 de junio de 2012

Desterrar la cultura de la impunidad











Hace pocas horas se realizó en el sindicato de Sima, la charla sobre: como desterrar la impunidad del pasado reciente
Una jornada propuesta por la Mesa Permanente contra la Impunidad, en un ciclo de debate y encuentro para reformular nuevas estrategias de lucha por Verdad y Justicia.
La muestra fotográfica fue casi un pretexto para encuadrar el marco necesario de puntos de encuentro entre todos.
En un ambiente cálido, confortable se dio un racconto de lo vivido durante el período dictatorial y desde donde se fue afianzando la impunidad que hoy se incrustó en todo el tejido social de nuestro país.
Los panelistas invitados; hicieron sus ponencias de tal manera con un sentido coloquial,
que permitió distender el diálogo al final de la charla.
Se profundizo en sus contenidos y se logró apreciar que pocas diferencias nos alejan unos de otros.
De allí que la visión del momento coyuntural nos une, y nos interpela a todas las organizaciones sociales y de derechos humanos, para el devenir de estos nuevos tiempos que hacen que estemos unidos para enfrentar la mutación que ha sufrido esa impunidad. de ayer.
En estas pocas imágenes solo muestran un pasaje de lo allí vivido.
En otra entrega se podrá tener algunos de los contenidos volcados en esa charla que finalizó con un momento de distensión para todos.
Por Verdad y Justicia ¡
 MARTHA PASSEGGI.
       reportera-gráfica.







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Apuntes para la mesa redonda organizada por la Mesa Permanente contra la Impunidad el 16 de junio del 2012 sobre:


         Desterrar la cultura de la impunidad

Sanguinetti.
Cuando la dictadura se volvió insoportable, el poder económico decidió permitir cierta legalidad  pero, como en las calles se hacía sentir nuevamente el movimiento popular, se reservaron el derecho a mantener intacto y a la orden el aparato represivo. Una de las razones para que los militares aceptaran regresar a los cuarteles fue que su  impunidad sobrevolaba o subyacía los acuerdos verbales del Club Naval.  Más tarde, los gobiernos que aceptaron la tutela estipulada en el pacto le dieron forma jurídica con la ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado. Para justificar su doble moral, Sanguinetti construyó la falacia de falsa asociación de que la amnistía al demonio subversivo implicaba y exigía la impunidad del demonio militar.
La impunidad fue impuesta mediante una serie de operaciones políticas realizadas por los interesados en mantener a su servicio las fuerzas armadas. Se transmitió la sensación de que el poder armado protegía de la ley penal a los criminales de lesa humanidad  y que, así como en los años de plomo hicieron lo que se le antojaba, también podían hacerlo en democracia si se pretendía juzgarlos y condenarlos. El resultado del plebiscito de abril de 1989 ratificó la ley que fabricaron  los representantes del poder y el espíritu popular fue invadido por la sensación de que, por más que algunos porfiados siguieran peleando por Verdad y Justicia, los criminales nunca podrían ser juzgados. Así creció en la subjetividad de la gente el sentimiento de impunidad como impotencia, una creación deliberada y alevosa, alienante, cuya pesada sombra es imposible analizar por separado del salvataje del aparato represivo que fue su objetivo.
Resistencia y defeccciones.
El golpe cívico militar fue dado para expropiar la mitad de la masa salarial y por consiguiente la tortura, las violaciones, el asesinato y la desaparición forzosa fueron para disuadir en los asalariados la más mínima intención de resistir. Fue natural entonces que, aún desde antes de iniciarse el repliegue militar, el pueblo trabajador transformara en lucha por juicio y castigo el clamor que surgía de los “chupaderos” y las salas de tortura. A la cultura de la impunidad, el movimiento popular contrapuso la cultura de verdad y justicia, creada por los que no querían ser tutelados por nadie y soñaban con una sociedad para los trabajadores.
Sin embargo ya desde el pacto del Club Naval empezaron las señales confusas de algunos dirigentes frenteamplistas, que no enfrentaron con la firmeza esperada la impunidad que imponía la derecha. Mas tarde, una vez conquistadas  algunas colinas en la institucionalidad burguesa, esa flaqueza se extendió y profundizó, hubo dirigentes que desarrollaron una nueva teoría de los dos demonios y que están trabajando para crear una nueva cultura de la impunidad. Teoría y cultura muy diferentes de las creadas por la derecha, pero no por ello desvinculadas de los servicios que puedan prestar las fuerzas armadas. Son cosas nuevas,  imprescindibles de debatir para esclarecernos lo mejor posible. Intentemos analizar algunas de las operaciones políticas que la vienen creando.

El diputado.
El 4 de junio un diputado que fue miembro de la guerrilla tupamara dijo: “en este día hay que apartar del corazón todo sentimiento de odio porque el odio y el rencor son paralizantes y se necesita seguir construyendo el camino trazado para mejorar, porque muchas de las causas por las que hemos sido víctimas aún perduran”. Palabras que fueron dichas en representación del gobierno, en un acto donde el Estado reconocía haber torturado, asesinado y desaparecido forzosamente a sus ciudadanos en el período que se inició con el “pachecato”, el 13 de junio de 1968. Este diputado, que en el Penal de Libertad ya había apartado de su corazón todo sentimiento de odio y rencor, expresó con envidiable claridad la cultura de olvido y perdón que impregna los actos de los ex-guerrilleros que hoy gobiernan el Uruguay. El diputado proclamó la “línea” que baja de poder ejecutivo, su virtud es haberlo dicho más directa y frontalmente que el resto de sus correligionarios, quienes se escudan en frases confusas donde parecen no decir lo que en realidad dicen. El diputado cierra las posibilidades de autoengaño de los que tenían esperanza en un viraje hacia la izquierda. Lo toman o lo dejan, acompañan o se van yendo, pero no hay lugar a disputa.   
La paz de Aguerre 
En el homenaje a los cuatro soldados que custodiaban la casa del comandante en jefe del ejército de entonces  y que cayeron en el tiroteo entablado con un grupo de la guerrilla tupamara, el actual comandante Pedro Aguerre, dijo que “ Si queremos salir adelante, tenemos que hablar de uruguayos, no de enemigos. No debemos hablar de trancar, sino de vivir en paz”. Diez días más tarde, en ocasión del desfile militar presidido por ex-guerrilleros, el más pomposo desde la salida de la dictadura, reafirmó  el concepto diciendo: “Juntar pero no dividir debe ser nuestra meta, para que, sin olvido de nuestros actos, podamos crecer, y que los habitantes de nuestro país sepan reconocernos, valorarnos y sentirse orgullosos de su Ejército”.
 Aguerre tuvo necesidad de abogar por la reconciliación entre pueblo y fuerzas armadas, porque las fuerzas armadas le habían declarado la guerra al movimiento popular,  lo vigilaban, perseguían y consideraban “enemigo”. Esa guerra de los militares, entablada por decisión propia, dejó cientos de miles de víctimas en las filas del pueblo asalariado y el reclamo de que se sepa la verdad sobre las aberraciones  cometidas por ese mismo ejército que comanda Aguerre y que se condene a quienes cometieron tales crímenes contra la humanidad.  
La propuesta de “juntadera” de Aguerre significa que víctimas y victimarios, tomados candorosamente de las manos, pasen por arriba de la verdad y la justicia para no “trancar”. Juntarse” para consolidar la impunidad de los criminales con el mudo consentimiento del movimiento popular, es la línea política del gobierno, la misma que  expresó el diputado de marras el 4 de junio en una buhardilla del palacio legislativo. Es una propuesta fantasiosa, porque por mucho que se los junte, los “juntados” seguirán siendo desiguales entre sí, unos monopolizando la represión y los otros siendo posibles blancos de ella. Propone una paz que, en realidad, es simplemente otro repliegue de los militares a la espera de futuras oportunidades para reivindicar su pasado golpista y criminal o, según sean las circunstancias, para retomar el ejercicio de su profesión real, la de terroristas de Estado.
La teoría de Rosadilla.
Por si las palabras del general Aguerre no indujeran suficiente confusión, entrevistado por el programa “En Perspectiva” el senador Luis Rosadilla, les dió un toque de fantasía con pretensiones de teoría. Rosadilla dijo que quiere “recuperar aquel espíritu que existía en la sociedad uruguaya en la creación del Ejército, en el sentido de que el Ejército es parte del pueblo y este lo reconoce como tal, porque el Ejército se comporta como parte del pueblo y se respeta como tal”.
No hay nada que recuperar. A historia de los orientales no admite dudas. En 1811 las armas no estaban en manos de unos pocos que imponían su voluntad a los desarmados, José Artigas encabezó un pueblo cuyas mujeres y hombres estaban todos armados por igual. Fue Fructuoso Rivera quién separó a los armados de los desarmados, al fundar un ejército  pagado por la oligarquía montevideana y los brasileros, con el objetivo de reprimir al pueblo multiétnico que había sido beneficiado por el reparto de tierras de 1815. Ese es el origen antipopular del ejército que luego fue de Venancio Flores, de Lorenzo Latorre y del Goyo Álvarez. ¿Qué tergiversación de la historia nos quieren vender ahora?. Por el contrario, el bicentenario del nacimiento del  actual ejército se cumple el día del aniversario de la derrota del pueblo armado y organizado, que fue el mismo día en que comenzó el exilio de José Artigas. Como ha sido bien entrenado para tergiversar historias, en especial de del movimiento guerrillero tupamaro, Rosadilla intenta hacerlo también la epopeya del pueblo oriental, abandona a Lucía Sala y Carlos Machado, para asumir como propia la versión reaccionaria del Hernamo Damasceno. .   
También trastoca la realidad. Desde que la sociedad es una sociedad de clases, surgió la necesidad de ejércitos que monopolizaran el uso de las armas para defender las tierras, propiedades y mujeres de los dueños de todo. Desde esos días pretéritos, los ejércitos vienen decidiendo la vida y la muerte de las mujeres y hombres subordinados por el sistema. Han sido los ejecutores de las grandes matanzas y genocidios cometidos contra los pueblos. Cuando pueblo y armas se reúnan nuevamente en pueblo organizado y armado otro gallo cantará, pero mientras tanto, por su origen y su historia, estos ejércitos NO pueden ser parte del pueblo, están afuera de él, vigilándolo, espiándolo, controlándolo, tutelando sus libertades, amenazando su integridad física e intelectual, afilando las bayonetas.  
La nueva cultura de la impunidad.
En la actualidad ya no se trata solamente de preservar el aparato represivo, sino que de desarrollar sus potencialidads operativas y tácticas, de adiestrarlo en las técnicas más sofisticadas de represión y de adoctrinarlo en las bases éticas y morales del asesinato y el genocidio (en eso se especializan los instructores SEALS). De adecuarlo a las evidentes intenciones de intervención político militar de los EEUU.  Los militares están recontentos,  nunca habían imaginado que el Frente Amplio les daría la oportunidad de jugar con chiches de última generación. Por su parte, los ex-guerrilleros están realizando su sueño del pibe, pues manejan soldados, tanques, aviones y barcos en maniobras conjuntas con los marines yanquis, canalizan sus delirios militaristas jugando juegos de estrategia y desplazan unidades para ubicarlas en mejores condiciones para la lucha antisubversiva.  .
Los ex-guerrilleros aceptaron ser el demonio que la teoría sanguinettista les proponía. Un papel muy útil en su visión pragmática, pues quedan en una posición que les permite  dialogar de igual a igual, de demonio a demonio, todos combatientes,  todos con idénticos códigos y valores. Así, intercambio intelectual mediante, los ex-guerrilleros apuestan a  conquistar amplios sectores de la oficialidad, proyecto que se había frustrado en 1972 en las negociaciones del Batallón Florida. La mosqueta ideológica es riesgosa, pues es imposible evitar la recíproca y resultar colonizados por la mentalidad miliquera.
A mediano plazo, el producto del matrimonio entre demonios podría ser una nueva doctrina cívico militar, organizada en un nuevo movimiento político de carácter demoníaco, unidos tras un  proyecto que ya no será la transformación revolucionaria de la sociedad de clases, como antes deseaban los ex-guerrilleros, sino simplemente mantenerse ejerciendo el poder por el poder mismo.
El mutuo perdón está siendo caldo de cultivo de una nueva cultura de la impunidad. Una cultura que disfraza de humanismo el privilegio de la impunidad y perdona criminales de lesa humanidad por ser “viejitos buenos”. Una cultura que difunde la idea aberrante de que los crímenes contra el pueblo se “arreglan” en una mesa de negociación entre quienes empuñaron las armas y superaron el odio del pasado. Como los reproductores de tales ideas poseen un pasado respetable, esta cultura penetra profundamente en el inconciente popular y alimenta los sentimientos más reaccionarios, los que se pueden percibir en las reacciones de la gente hacia los asolescentes que delinquen. La cultura de los ex-guerrilleros es mucho más alienante que la sanguinettista y, en consecuencia, para desterrarla hay que hilar más finito.
Ambas culturas están emparentadas en el servicio a la estrategia de guerra preventiva urdida en las oficinas del Pentágono-sección Comando Sur.  Puede parecer una paradoja que los ex-guerrilleros se presten a ser manipulados por el gran titiritero, pero lo cierto es que el Comando Sur ha tenido una inesperada sorpresa y  las relaciones militares con el imperio han avanzado aceleradamente. Hasta se le ha pedido ayuda en caso de confrontación de fuerzas con Argentina. Si se quiere desterrar la cultura de la impunidad no se puede consentir que Uruguay oficie de Malinche en la guerra que el Pentágono está preparando contra varios de los pueblos latinoamericanos.   
La cultura de la impunidad es solamente una partecita de la nueva cultura política que acepta la invasión de los instructores militares del imperio. La voluntad de desterrar la parte implica la voluntad de luchar contra esa cultura más global de aquiescencia generalizada hacia el poder económico y político o, dicoh de manera más clara, no vale la pena dejarse arrastrar con los ojos abiertos por quienes conducen al desbarranque lo construído con tanta lucha popular y tanta sangre derramada. .




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martes, 29 de mayo de 2012

Internas del Frente Amplio : El voto protesta

INTERNAS DEL FRENTE AMPLIO: VOTO PROTESTA

LOS DESENGAÑADOS CRECEN Y NO  ENCUENTRAN RESPUESTA NI ADENTRO NI AFUERA DEL FRENTE AMPLIO

Primer dato: 171.000 votantes fue la cifra oficial dada en la sede del Frente Amplio a la 11.00 horas de hoy lunes; ella representa un 23% menos que en el 2006.

Brovetto ensayó el  argumento conformista: "es una cifra alta para una fuerza política que sufrió el desgaste de gobernar". Significa aceptar como un hecho ineluctable que gobernar  necesariamente disminuye el apoyo electoral.

Eso es cierto solamente si se gobierna tan mal que los votantes se desengañan  y dejan de creer en aquellos a los que elevaron a cargos de gobierno. Recuerdo un ejemplo que indica lo contrario: en las elecciones parlamentarias de Chile, luego de gobernar casi dos años, Salvador Allende obtuvo un respaldo electoral bastante mayor que el obtenido en las presidenciales (por eso, porque no lo pudieron derrotar en las elecciones, le dieron el golpe). Es decir que Mujica-Astori podían haber gobernado de tal manera que en estas internas del 2012 votaran muchos más que los 220.000 que lo hicieron en el 2006. A eso se le llama despertar el entusiasmo de la  ciudadanía con medidas de gobierno que no necesitan de medios de prensa para que la gente las sienta como propias.  

Segundo dato: los frenteamplistas habilitados para votar en estas internas sumaban 410.000.  171.000 votos efectivos en 410.000 posibles expresa que menos del 42% fueron a depositar su voto en las urnas. Proporción que habría que corregir considerando a los que se afiliaron en el momento de votar. La abstención de más del 50% (mucho más seguramente) habla del desengaño de quienes pusieron sus expectativas políticas en el segundo gobierno del Frente Amplio. Estas internas fueron un plebiscito donde el elenco gobernante salió muy mal parado, pues son más los DESENGAÑADOS que quienes siguen creyendo fielmente.

Primera reflexión: la abstención –a la que se le pueden sumar los votos en blanco- ES UNA PROTESTA INTERNA, que los dirigentes pueden incorporarla a sus análisis o hacer como que no la ven. Algo así ocurrió cuando las municipales de mayo del 2010, cuando todos dijeron “oh, qué horrible” pero luego se desentendieron de la protesta del pueblo frenteamplista de Montevideo. La gente sintió que se burlaban de su inteligencia y emitió una opinión muy política, muy definida. FUE UN VOTO PROTESTA.

Segunda reflexión: los candidatos evitaron debatir los temas que duelen. Se limitaron a esbozar o sugerir que son diferentes (lo son?) pero todos cantaron el himno de la unidad, unidad, unidad. Se le dice a la gente que se quiere cambiar el Frente, que se quiere un Frente que participe en el debate, pero no se debate nada: quién los entiende? Creo que fue otro de los motivos del VOTO PROTESTA. Protestaron desengañados con el elenco gobernante y se protestó porque los candidatos no quisieron poner la carne en el asador

Sea cual fuere el resultado final, el hecho trascendental de la vida interna de esta izquierda frustrada y triste quedó nítidamente dibujado: LOS DESENGAÑADOS CRECEN Y NO  ENCUENTRAN RESPUESTA NI ADENTRO NI AFUERA DEL FRENTE AMPLIO.

 Por el Blog de Noticias Uruguayas
Jorge Zabalza

ELECCIONES EN EL FRENTE:

Renovación en el Parque Jurásico

por Alfredo García

publicado a la‎(s)‎ 24/05/2012 07:51 por Semanario Voces


Palabras iniciales

En cuestión de segundos salí del cuarto secreto. El sobre en mi mano no pesaba nada, estaba vacío. El segundo domingo de mayo del año 2010, fue una especie de corte de cordón umbilical con la matriz frentista que me acompañó desde que desperté a la vida política a principios de los setenta. Salí del local de votación con la sensación de haber dado un grito en el desierto y que como tal era efímero y absolutamente individual. Me equivoqué feo. 

Esa noche las noticias nos dejaron mudos a muchos.        
A algunos, con un enorme sabor amargo por los resultados que se anunciaban.


Otros nos sentimos invadidos por un sentimiento esperanzador impresionante, “¿quién dijo que todo está perdido?”. Sin coordinación de ningún tipo, sin manifiestos ni proclamas, sin líderes ni referentes, cerca del catorce por ciento de los montevideanos anularon su voto o votaron en blanco.

Alrededor de cien mil voluntades expresaron que no aceptan más cualquier cosa, que no reniegan de su condición de izquierda, pero que no va más.  Parafraseando a los Olima, se movió el abajo y el arriba sufre un ataque de nervios.

El nueve de mayo del 2010 será recordado en el futuro, como el embrión del movimiento que se vislumbra para la imprescindible refundación del Frente Amplio.  

Estamos a setenta y dos horas del 27 de mayo y recién ahora puedo empezar a plasmar en la computadora estas ideas y pensamientos que estoy masticando desde hace meses. Desde el anuncio de que se realizarán elecciones  internas en el Frente Amplio pasamos desde la ilusión a la apatía.

EL SINDROME PARDA FLORA

Cuando empezaron algunos dirigentes a hablar de la importancia de la elección directa, sentimos la satisfacción interior de haber formado parte de aquella campaña que iniciaron las Redes Frenteamplistas para imponer este mecanismo en  la interna del Frente. Y, mirando para atrás, vemos que en el editorial de VOCES del 10 de abril del 2008, respaldando el titulo de tapa que decía: “Elección Directa”, afirmábamos:

“Los aparatos miden sus fuerzas.
La clásica guerra de posiciones aflora.
Nuevamente se enfrentan tupas y bolches.
Unos argumentan su mayor caudal electoral.
Otros utilizan su peso militante en las bases.
Ninguno cede un tranco de pollo,
y así estamos… paralizados.
¡Linda imagen de cambio estamos dando!
Se acabó el tiempo de las maniobras.
Se terminó el espacio para negociaciones de cúpulas.
Se liquidó el periodo de pactos militantes.
Es hora que nos expresemos todos.
Es preciso ventilar la casa.
Abrir ventanas y puertas a la participación.
Es positivo que democraticemos la interna.
No podemos temerle a la opinión masiva.
Es bueno que decida el pueblo frentista.
Es sano perderle el miedo a la libertad.
Que hable la gente.
Seamos generadores del cambio.
Vos sabes que se puede”.

Algún pragmático dirá: “Lograron lo que pedían, no pueden quejarse”. No sé qué es, pero hay algo que no me satisface plenamente. Seguramente debe ser el ADN opositor que llevamos desde siempre en la izquierda que me impulsa a no conformarme. Alguno más directo me diría: “No te sirve nada, ¡pará!”. No es tan sencillo, razonemos.

ELECCIONES CONDICIONADAS

Si uno sigue el proceso interno para llegar a esta situación planteada actualmente, ve en forma constante un manejo cupular. Hubo marchas y contramarchas. Algunos hablaron del candidato único consensuado. Otros hablaban de la importancia de la competencia, pero con no más de tres candidatos. Todo debía ser resuelto por el Plenario Nacional y ahí se daría el visto bueno o no a los potenciales elegibles. En ningún momento se planteó por las organizaciones políticas que se eligieran simultáneamente por el pueblo frenteamplista los vicepresidentes. Su designación era un resorte de poder que se reservaba la dirigencia frentista y que está destinado a establecer los equilibrios sectoriales en la futura dirección.  Se desperdiciaba la oportunidad para cambiar la estructura del famoso Plenario Nacional para el cual se mantiene una proporcionalidad de bases lamentablemente inexistentes y sectores políticos que lo convierte una vez más en un campo de batalla entre aparatos partidarios. Hubiera sido interesante que se cambiara el procedimiento haciéndolo más trasparente y, ya que obviaron olímpicamente los Sagrados Estatutos para modificar la forma de elegir al presidente del Frente Amplio, podrían haber hecho algo similar con la elección del Plenario Nacional. Todo se fue resolviendo en negociaciones a puertas cerradas y el resultado fue una brutal transa entre los diversos grupos, donde cada uno ganó algo y la única perdedora fue la cristalinidad.

MARCHAS Y CONTRAMARCHAS
La decisión de realizar elecciones internas a padrón abierto para la presidencia del Frente opacó cualquier otro intento serio de modificar la estructura interna. El partido Comunista transó con ese camino que nunca le gustó para mantener el status quo en la fuerza política. ¡Al Partido, salú!

El MPP se mostró como el abanderado de este procedimiento, que históricamente había usado para su interna sectorial y que en su última elección de autoridades nacionales descartó. ¿Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago?

El Frente Líber Seregni acomodó el cuerpo y, al no lograr imponer su idea de plebiscito sobre la estructura frentista, aceptó este mecanismo. ¡Es lo que hay, valor!

Los socialistas en un principio hablaron de la búsqueda de un consenso y rápidamente, viendo como venía la mano, largaron su propia candidatura. ¡No voy en tren, voy en avión!

La Vertiente hizo lo que pudo para mantenerse a flote y buscó una nueva política de alianzas con otros sectores y se acercó a la 5005 y a la 711, de Raúl Sendic.

“Quiero a la sombra de un ala…”

DANZA DE NOMBRES

Una vez decidido el procedimiento, se comenzó con el casting para aspirantes al sillón de Brovetto. La cosa parecía venir jugosa. Algún diletante llegó a plantear que el candidato tendría que ser Tabaré, soñando que el susodicho iba a agarrar ese fierro caliente de meterse en la cotidiana y embarrarse los pies. ¿Para qué? Si emulando a Juan Domingo Perón, desde su exilio español en Puerta de Hierro, Vázquez, desde su “inxilio” en el Prado, da línea, marca la cancha y recibe delegaciones de adeptos.

Una vez descartada esa figurita sellada, empieza el manoseo de diversos nombres: Raúl Sendic, Javier Miranda, Oscar de los Santos, Constanza Moreira, María Simón, Miguel Fernández Galeano, Alejandro Zavala y muchos otros.

Alguno de ellos, mostrando una inteligencia poco común, declina amablemente y otros, viendo el escaso apoyo  partidario que su figura representa, dan un paso al costado.

La cosa está que arde, los tiempos apremian y los grupos que decían una cosa ayer, dicen otra hoy. No hay consenso posible y el corolario final es la aparición de los cuatro fantásticos, aunque alguno con mala leche menciona a los bíblicos cuatro jinetes del Apocalipsis.  

CANDIDATOS DE MEDIO PELO

No voy a aclarar que no tengo nada en contra de los candidatos como todo el mundo dice antes de darles con un caño. Parafraseando a  Joan Manuel Serrat: “entre esos tipos y yo hay algo personal”, no por lo que son sino por lo que representan.   Voy a argumentar por orden alfabético para que ninguno ni ninguna se sienta discriminado/a.

Agazzi: Dale un empujón al cambio

Hasta hace un par de meses atrás cuando lo entrevisté, nunca había hablado con Ernesto Agazzi. Lo conocía sin conocerlo porque había seguido su gestión como ministro de Ganadería y luego como senador. Debo reconocer que me caía bien por alguna crítica que le hizo a Mujica antes de ser presidente y por haber rechazado el cargo de Ministro de Educación y cultura que le ofreció el Pepe. Esas actitudes poco frecuentes mostraban una cabeza independiente y una actitud de la militancia política que escasea en filas de la izquierda y quizás más en su propio grupo, el MPP. Esa misma concepción de la política es la que lo lleva a aceptar su postulación, el hombre acepta bailar con la mas fea porque como suele decir “fracasaron con total éxito” en la búsqueda de un candidato independiente. Hoy creo que el Flaco es un gran tipo pero no lo veo ni ahí como presidente del Frente, porque su personalidad, su trayectoria y experiencia lo convierten en un gran militante pero lo condenan a un mal dirigente de la masa frenteamplista.  Le falta carisma y le sobran años. No es creíble que pueda darle un empujón al cambio.

Castillo: un trabajador al Frente

Juan es el intento de su grupo político de conseguir en la liga lo que no consiguió en la cancha. Ponen como candidato a su dirigente más mediático, más simpático y con menos pinta de bolche.  Él más que nadie sabe (porque de bobo no tiene un pelo) que sus chances de vencer en la contienda son inexistentes aunque afirme con proletaria voz que el entró a la contienda para ganar. Su candidatura es una inteligente jugada del PCU que se quemó con leche en su alianza con el MPP para la candidatura de Mujica en el 2009 y quiere marcar su propio perfil. Saben desde el vamos que no ganan pero ven este paso como inexorable en la larga marcha por la acumulación de fuerzas imprescindible para seguir en la disputa por el gobierno. Dejaron atrás todas las argumentaciones en contra de las elecciones internas que realizaron durante años y rápidamente se subieron a la contienda. Ellos que son los guardianes de la pureza ideológica no buscan un trabajador al Frente sino que apuntan a un Frente trabajador bajo su égida.

Rubio: un Frente unido
Debo reconocer que nací a la vida política bajo la sombra del Pelado, cuando allá por el 71 me integré a los entrañables GAU (Grupos de Acción Unificadora) que lo tenían entre otros a él como dirigente. Sin dudas, es de los últimos integrantes de aquel grupo de intelectuales orgánicos que construyeron el Frente Amplio hace cuarenta y un años atrás. Sin vacilaciones afirmo que es una de las cabezas políticas más brillantes que desde hace cuatro décadas está construyendo pensamiento de izquierda en nuestro país. Conoce como nadie la intríngulis frentista, con sus maniobras y sus virtudes, lo vio nacer, fue uno de sus parteros. Y justamente por eso es que no sirve para dirigirlo, lo ata demasiado su historia y trayectoria. Inventor como pocos de nuevos proyectos, de corto vuelo y con otras figuras como convocantes, siempre estuvo ahí, flotando. Y su candidatura actual recuerda más a un manotón de ahogado para permanecer en el candelero que a un liderazgo real, imprescindible en nuestra fuerza política.

Xavier: EsMónica

Es horrible pero al escribir sobre esta candidata, enseguida me entran los miedos de que me acusen de machista o misógino, en algo le estamos errando en la izquierda nacional, cuando criticar a una mujer inmediatamente te etiqueta como carente de conciencia de género. Asumo los riesgos, por aquello de una mancha más al tigre…

La verdad que la candidatura de Xavier me trae a colación el famoso cuento de la camarada Popova, aquella que contaba con tantos años de partido en la desaparecida URSS, como mérito indiscutible para ser bailarina de cabaret. El partido socialista lanza su candidata, primereando a los otros y obteniendo el apoyo inmediato del FLS en una jugada que para muchos no es comprensible. Por qué lanzan a esta candidata teniendo entres sus filas una figura referencial como Daniel Martínez. Las malas lenguas apuntan a para que el entorno de Vázquez relanzar a Daniel resultaba inadmisible porque podría resultar un competidor molesto allá por el 2014. Y se apunta a que el Frente salga del periodo Brovetto a ser dirigido por una especie de Brovetta femenina que no genere problemas.

¿Quien puede dudar de la permanencia de Xavier? Ha sido legisladora y cumplió muchas funciones partidarias. Ha viajado como loca por sus responsabilidades parlamentarias internacionales y es un símbolo de la lucha por la igualdad de género. Supo fumarse como una lady el veto del aborto de su presidente y seguirlo queriendo. Argumentos para su candidatura son difíciles de encontrar y nos plantea muchas interrogantes: ¿Es carismática? ¿Es intelectual? ¿Es líder? ¿Es articuladora? ¿Es convocante? Es Mónica.

EL REGRESO DE LOS DINOSAURIOS

A esta altura de la nota, si llegó hasta acá, usted se estará preguntando cual es bueno para mi criterio. En realidad, yo creo que todo este proceso termina lamentablemente en un gatopardismo frentista. No va a cambiar nada fundamental.

Peor aun, caímos en una mentalidad que de izquierda tiene poco, ya que centra todo en personas, que para peor ni discuten entre sí. Creer que la elección de una persona con poderes totalmente limitados y en al marco de una estructura caduca va a ser un cambio, es tan irreal como pensar que Obama iba a hacer la revolución allá en el norte. Como izquierda nos debemos un debate a fondo y los partidos no pueden ignorar la enorme masa frentista, la cantidad de neuronas de izquierda que andan en la vuelta y que no se involucran en esa trituradora llamada Frente Amplio. Mucho me temo que esta elección pasara como las glaciaciones, y lo peor es que sobrevivirán los dinosaurios para controlar la situación. Y no se trata solamente de un tema biológico, hay mucho pichón de brontosaurio en la vuelta.

Me temo que la participación del domingo va a ser escasa.

Solamente leyendo que en Montevideo habrá nada más que ciento ochenta y ocho circuitos para votar, me da la pauta de lo que se avecina. Si los datos mas optimistas hablan de que participaran doscientos setenta mil frentistas, se supone que la mitad de ellos votara en la capital. Ello implica que tendrán que concurrir más de setecientos compañeros por circuito montevideano, difícil para Capricornio.

Yo voy a ir el 27. Y al igual que en mayo del 2010 voy a meter un sobre muy liviano en la urna, porque creo firmemente que el único mensaje que puede sacudir a este animal prehistórico, es el voto en blanco.


EL NO-VOTO ACTIVO Y LA INTOLERANCIA

Por Hoenir Sarthou

publicado a la‎(s)‎ 24/05/2012 07:38 por Semanario Voces
 
La semana pasada publiqué un artículo en el que dije que, pese a seguir siendo frenteamplista, no votaría en la elección interna del próximo 27 de mayo.

También dije que esa decisión –modesta y personal- buscaba expresar mi discrepancia con ciertas políticas de los gobiernos del Frente (básicamente, el excesivo privilegio dado a la inversión extranjera, la injusta distribución de la carga tributaria y de la riqueza, el descuido de la enseñanza, y las erróneas políticas sociales).

El artículo circuló por facebook y allí me enteré de que muchos otros frenteamplistas habían llegado ya a la misma decisión. Esa coincidencia me alegró, porque siempre es tranquilizador saber que uno no está solo en lo que siente y piensa.

INTOLERANCIA

Lo sorprendente fue la reacción de algunos militantes frenteamplistas en las redes sociales virtuales.

En algunos casos, no en todos (por suerte sigue habiendo gente que sabe discrepar respetuosamente), esa reacción fue desde lanzarles a los no-votantes la acusación de “no ser frenteamplistas” y “hacerle el juego a la derecha” hasta atribuirles la deserción y el abandono de la política, llegando en ocasiones a la descalificación personal. Hubo incluso afirmaciones insólitas, como la de “si no van a votar al Frente, no quiero oír ningún argumento”.

EL NO-VOTO COMO ACTITUD POLÍTICA

¿Qué significa no votar en una elección interna?

Ante todo, es muy distinto no votar porque a uno no le importa el asunto, que no votar luego de meditarlo mucho, tras exponer y discutir las razones con amigos y compañeros, y haciendo pública la decisión, como lo han hecho y continúan haciéndolo cientos o miles de personas en estos días, cara a cara o a través de las redes virtuales.

Por cierto, a esa gente le sería más cómodo ir a votar el domingo, calladita, que hacer pública la decisión de no votar.

En esos términos, no votar es todo lo contrario de una deserción o de una postura apolítica. Es una actitud hondamente política, activa, cargada de sentido. Se convierte en un mensaje elocuente, que dice: “No, así no, compañeros”.

EL NO-VOTO NO DAÑA AL FRENTE

En la elección departamental de 2010, siendo el voto obligatorio, decenas de miles de frenteamplistas votaron en blanco para transmitirle a la dirigencia del Frente un mensaje muy similar.

En ese caso, el medio elegido era riesgoso. ¿Qué habría pasado si doscientos o trescientos mil frenteamplistas de Montevideo hubiesen votado en blanco. Sencillo: el Frente habría perdido la Intendencia de Montevideo a manos de los blancos o de los colorados.

En este caso, en cambio, ese riesgo no existe. Por tratarse de una elección interna, el voto no es obligatorio y no están en juego cargos públicos nacionales ni departamentales, por lo que la derecha no logrará arrebatar ninguna posición en el Estado.

LA PARTICIPACIÓN, LA DEMOCRACIA…

Uno de los argumentos que esgrimen los partidarios de votar es que esta elección interna es una instancia de participación democrática que no debe ser ignorada.

Pero, ¿qué democracia es aquella en que las candidaturas están limitadas y los candidatos deben ser previamente aprobados por el Plenario? ¿Cómo creer que se podrá renovar a la estructura orgánica del Frente si esa misma estructura orgánica es la que define quiénes pueden y quiénes no pueden ser candidatos? ¿La participación en ese acto electoral recortado y “filtrado” fortalece a la democracia, o consolida manejos cupulares y opacos?

EL VOTO EN BLANCO

Mucha gente, desconforme también con la gestión del Frente, piensa votar en blanco.

El espíritu de quienes quieren votar en blanco es manifestar apoyo al Frente y al gobierno, y, a la vez, su insatisfacción con las opciones planteadas o con la situación general.

Sin embargo, ¿esa manifestación de apoyo será lo más conveniente para que al Frente o el gobierno modifiquen las causas de la insatisfacción?

No siendo obligatorio el voto, ¿ese apoyo explícito no será confundido por la cúpula, una vez más, con una luz verde para seguir en el mismo rumbo? 

EL VERDADERO OBJETIVO DE LA ELECCIÓN

Creer que el acto del domingo tiene por único fin elegir autoridades internas puede ser un acto de ingenuidad.

Una elevada participación de votantes en la interna seguramente será interpretada como señal de aprobación a lo actuado, tanto por el gobierno como por la estructura orgánica. Sin importar a quién se vote, o aunque se vote en blanco, la afluencia de votantes será interpretada –con razón- como un permiso para seguir en lo que se está. No porque quienes están sean malos o perversos, sino porque es una ley de la política: mientras la gente apoye y vote, no hay por qué preocuparse por hacer cambios.

¿Cómo transmitirles al gobierno y a la orgánica del Frente que uno está en desacuerdo, ya sea con sus políticas, o con la estructura, o con los mecanismos de elección, o con todo ello a la vez?

Parece claro que abstenerse de votar es una forma eficaz. Porque la falta de votos, en política, es un mensaje inconfundible, contundente e ineludible

EL NO-VOTO COMO ACTITUD FRENTEAMPLISTA

Entendido así, como expresión de discrepancia, el no-voto puede ser una actitud profundamente constructiva. Un fuerte llamado de atención para la cúpula del Frente y para el gobierno, con el fin de prevenir males mayores.

Porque, no nos engañemos. El Frente ganó las dos últimas elecciones con un ínfimo 1% de los votos. El desgaste de gobernar, más los problemas de inseguridad pública, las carencias en la educación, la mala gestión del Estado y una eventual crisis económica (que ya golpea al mundo) podrían determinar que la falta de votos se produjera en las elecciones de 2014. Y es preferible un susto interno ahora que un desastre en lo nacional dentro de dos años.

SIEMPRE LA LIBERTAD

Por otra parte, la libertad de no votar cuando se está en desacuerdo con algo es un derecho esencial de cualquier persona. Y la historia del Frente es una historia de pluralismo, de discrepancias armonizadas o toleradas?

¿Por qué esa libertad y ese pluralismo deberían desaparecer cuando se trata de votar o no votar en una elección interna?


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Montevideo, URUGUAY


¿Quiénes pueden sufragar?

Los mayores de 14 años que estén afiliados al Frente Amplio o que soliciten su afiliación al momento de la votación. En todo el país hay más de 1.000 circuitos habilitados en los comités de base y en locales de los sectores políticos. En las elecciones internas del año 2006, el Frente Amplio alcanzó los 220.000 votos. En esta oportunidad, los habilitados para sufragar son 410.000 en todo el país.


Último Momento

Más de 170 mil personas votaron en las internas

del Frente Amplio


Acompañado por los candidatos para la presidencia y de los integrantes de la mesa política de Frente Amplio (FA), el actual presidente de la coalición de izquierda, Jorge Brovetto, presentó los datos finales de los comicios internos realizados ayer.
De acuerdo al conteo final se computaron 170.770 votos en las elecciones internas del FA. Pese a ellos falta computar unos 2.500 votos del exterior, según estimaciones de la fuerza política.
En Montevideo votaron 76.768 personas, mientras que en Canelones lo hicieron 23.016, aunque falta el conteo de algunos circuitos en Toledo. En el resto del país lo hicieron 68.466.
Desglose por departamento, Maldonado 7761, Salto 7565, Paysandú 5821, Artigas 4988, Colonia 4686, Cerro Largo 4536, Tacuarembó 4254, San José, 4225, Florida 4107, Rocha 3896, Soriano 3393, Rivera 2998, Treinta y Tres 2824, Lavalleja 2582, Río Negro 2382, Durazno 1542, Flores 906.
En la noche de ayer desde el Frente Amplio informaron que la cifra estaba cercana a los 200.000 votos, pero hoy fue corregido ese balance. Brovetto explicó que el error en calculo surgió en Canelones.
En las elecciones de 2006 la coalición de izquierda llegó a 220.000 votos.
Brovetto, agradeció a los votantes. "Debemos agradecer a los militantes, que mucha tranquilidad concurrieron a votar", dijo en conferencia de prensa.
Los resultados de quién presidirá el Frente Amplio y la integración del plenario nacional yde la mesa política se darán a conocer en la semana.
El País Digital

domingo, 20 de mayo de 2012

Anestesia general


EN MEMORIA DE DON VICTOR LICANDRO

 Por Jorge Zabalza



Aunque es muy vieja y sabida, repasemos la lección de la historia reciente.  Todos recuerdan que la Doctrina de la Seguridad Nacional fue el eje de la estrategia político-militar de los EEUU para la “guerra fría”. Se dividió el mundo en dos familias ideológicas y se calificaba de comunistas a todos los que no hincaban la rodilla ante las barras y las estrellas. La CIA asesinaba dirigentes políticos por ser culpables de actitudes dignas e independientes en defensa de sus pueblos. Por determinismo geográfico, los EEUU creyeron que América La Pobre era su patio trasero y, por consiguiente, le aplicaron la doctrina en forma particularmente severa. Si .los gobiernos se sometían sin chistar al destino manifiesto de América La Rica  todo marchaba sobre rieles, pero apenas cantaba un gallo, le daban el golpe de Estado, por supuesto, con la finalidad de preservar la democracia, la libertad y la seguridad nacional.
Para ahorrarse los sinsabores que acarrea invadir países ö financiar  “contras”, el Pentágono creó la Escuela de las Américas en la Zona del Canal de Panamá, centro de adoctrinamiento donde se formaron 60.000 oficiales en las técnicas del golpe de Estado, del asesinato y de la tortura, convirtiéndolos así en instrumentos de seguridad nacional de los EEUU. En definitiva les salía más barato pagar viajes y placeres a los milicos “sudacas”  que intervenir directamente como en Irak y Afganistán. De la escuelita  egresaron con felicitaciones varios reverendos hijos de puta como el chileno Manuel Contreras y el peruano Vladimir Montesinos. En 1972 se graduó con honores Roberto D’Aubuisson que luego asesinó a monseñor Oscar Romero, el padre de los pobres en El Salvador. Algunos siguen en actividad en pleno siglo XXI como Romeo Vázquez Velázquez, quien aplicando lo aprendido en dos cursos realizados en 1976 y 1984 secuestró a Manuel Zelaya presidente legítimo de Honduras, crimen contra el pueblo que se realizó con el apoyo político del gobierno estadounidense. También lucían diplomas de la Escuela los oficiales que en el 2003 casi logran derrocar a Hugo Chávez en Venezuela. Decenas de  “cóndores” uruguayos se recibieron de verdugos profesionales en la Escuela (algunos de ellos continúan activos): entre otros Antranic Ohannessian, Iván Paulós, Abdón Raimúndez, Maurente, el “gordo” Calcagno, Tomás Casella, Miguel Dalmao (asesino de Nibya), Armando Méndez (hijo), Eduardo “Llamarada” Ferro, Purtscher, Pedro Barneix y Pedro Aguerre, actual comandante en jefe del ejército.
Los conquistadores españoles fueron los primeros hipócritas en ensangrentar un continente entero mientras predicaban el cristianismo biblia en mano. Siglos después, imitando la doble moral de los Pizarro y los Cortés, los estadounidenses, tan creativos ellos, decían preocuparse por el subdesarrollo de América La Pobre y en el marco de la Alianza para el Progreso, enviaban asesores para “ayudar” al desarrollo de los pueblos que no podían salir de la pobreza. Era el  “método Mitrione”, la “ayuda” era, en realidad, entrenar policías y militares en las técnicas más modernas de contra insurgencia, al tiempo que los educaban  en la Doctrina de la Seguridad Nacional y en los des-valores morales necesarios para practicar el terrorismo de Estado en nombre de la paz y la democracia. La opinión pública estadounidense creía a pies juntillas que  eran unos malagradecidos esos latinos que gritaban a voz de cuello “yankees go home”.
La  acción cívica o ayuda humanitaria es también una vía  “pacífica” integrada a la estrategia de control y dominio de América La Pobre. Con un discurso que habla de solidaridad y generoso desinterés, el Pentágono financia donaciones y obras benéficas  -como la Políclinica que construyeron acá en Santa Catalina-  con el fin de despertar simpatías en la población que se proponen dominar. La beneficiencia ha sido también un vehículo para infiltrar las instituciones de gobierno y parlamentarias, no sólo mediante las treinta monedas, sino también por el prestigio que proporciona el aparecer como intermediarios de los Reyes Magos.
Sin embargo, los EEUU no pueden confiar ciegamente en nadie, ni en milicos que obedecen al imperio, ni en los dictadores que colocan en el poder. De ahí que para controlar América La Pobre mantengan a IV Flota en el Caribe y  a sus cuarenta y siete bases militares distrbuídas por todo el continente. Más allá de la elocuencia, de las promesas de solidaridad y de los juramentos de mutua fidelidad, la verdad verdadera está en esa telaraña de espionaje satelital, comunicaciones cibernéticas y, por las dudas, de sofisticadas armas que apuntan contra los pueblos.
El camino para instalar una base yanqui en Uruguay.
Febrero del 2011. Al mismo tiempo que Frank Mora, de Departamento de Defensa de los EEUU, se reunía con Luis Rosadilla, ministro de Defensa de Uruguay,  en la orilla norte del Río Negro, departamento de Tacuarembó, se realizaban ejercicios militares conjuntos del Escuadrón Aéreo No.5 de Helicópteros de la Fuerza Aérea Uruguaya con el Escuadrón 902 de Rescate de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Rosadilla  sostuvo que para el Uruguay –y, por consiguiente, para el Frente Amplio- era de importancia estratégica el diálogo con los EEUU en materia de defensa de los países de la región. ¿Desconoce la larga historia política de los EEUU en América La Pobre, tachonada de crímenes y genocido?. ¿desconoce los golpes de ciego que actualmente está dando ese imperio en su decadencia senil?. En el parlamento no se levantó ni una sola voz para criticar el disparate de Luis Rosadilla. No hubo un sólo frenteamplista  que le preguntara  a “su gobierno” que diablos tiene que ver el Pentágono con la defensa del  territorio nacional uruguayo. El globo sonda lanzado por Rosadilla indicó que se podían preparar los pasos futuros.    
9 de mayo del 2012. Palacio Legislativo, Senado de la República. Después de aprobada por la cámara de diputados, el cuerpo de los senadores de la república votó la ley que autoriza el ingreso a territorio nacional de personal de la Armada estadounidense y el armamento militar que necesiten. Entre el 15 de mayo y el 15 de junio los uruguayos estamos teniendo el honor de ser “visitados” por un equipo de entrenamiento militar de las Fuerzas Especiales-SEALs integrado por 15 oficiales y soldados. Por supuesto que estos modernísimos “rambos” no viene con malas intenciones, nó, por favor, pueblo frenteamplista, no vayáis a pensar eso, se los autorizó simplemente para que enseñen a la Armada Nacional, corrompida hasta los huesos, “a mantener el control funcional del mar”. No ha trascendido que alguno de los parlamentarios frenteamplistas se hay sentido impulsado a seguir el ejemplo de  Guillermo Chifflet. Ninguno de ellos tiene la dignidad suficiente para decir NO a esta verdadera intromisión de las fuerzas armadas estadounidenses... ¿cuántas veces la izquierda denunció la actividad de los “asesores” yanquis en todo el mundo?  Las  técnicas militares no son “imparciales” sino que, por el contrario, cuando se enseña a disparar fusiles también se indica hacia dónde a apuntarlos..
18 de mayo de 2012. Avenida Italia y Abacú. Por intermedio del comandante en jefe del ejército, general Aguerre, el gobierno de Mujica rindió homenaje a los cuatro soldados caídos en 1972 en una operación del MLN(T) que entonces integraba el propio Mujica. Es preciso recalcar: hasta este año había sido un acto organizado por las gremiales de retirados militares para reivindicar la legitimidad del terrorismo de Estado, ahora fue un acto oficial cuyos detalles organizativos estuvieron decididos por el presidente de la república y el ministro de defensa. El general Aguerre expresó que el ejército no tiene enemigos dentro de fronteras y que el Uruguay, por ser un país pequeño,  no tiene que tener enemigos. Sus expresiones abren varios interrogantes porque, si no hay enemigos... ¿qué sentido tienen las fuerzas armadas?, ¿porqué no las disuelven?, ¿para qué se un millón de dólares por día?, ¿para qué se compran más armas, helicópteros y tanques  para las fuerzas armadas? ¿para qué viene los SEALs como instructores?.
En el momento preciso que irrumpen los SEALs en el escenario político del Río de la Plata, las palabras Aguerre cayeron como un bálsamo adormecedor,  “ahora somos todos buenos, nos abrazamos y nos besamos”. Las falsas promesas dejan a todos quedan contentos y satisfechos, dispuestos a olvidar y perdonar , cuando por detrás del escenario se cuelan los SEALs y con ellos la fuerza política que no gobierna se está adhiriendo al poder militar más criminal de la historia humana y, paradójicamente, creando la posibilidad de más terrorismo de Estado, más crímenes de lesa humanidad, más delirio. Las palabras de Aguerre son parte de una estrategia, su objetivo es aparecer como candorosos angelitos mientras los “rambos” entran por la puerta trasera.  Ya no es la UNITAS ni la MINUTASH, ahora son los SEALs, no es preciso extenderse sobre sus “hazañas” porque todos saben de ellos a través de películas y jueguitos de la play station.  
Después de esto qué?... pues, no se precisa un bola de cristal: “uruguayas y uruguayos hay una base yanqui en vuestro futuro no muy lejano”. Desde que Vázquez los llamó para que “ayuden” en una guerra contra Argentina, van haciendo el camino con el andar, será culebrero pero es un camino.
Anestesiados  
En una presentada en un seminario realizado este mes de mayo en Ciudad México,  el compañero Walter Martínez, recordó la postura aprobada por el V Congreso del Frente Amplio en el año 2008:  “Nuestro país deberá participar en el Consejo Sudamericano de Defensa, creado en ese ámbito. Significa un gran avance y deberá constituirse en un foro de consulta y debate sobre los temas de Defensa, que sirva para mantener a nuestro continente como zona de paz. Se buscará la elaboración de una doctrina sudamericana que favorezca el mando civil sobre las cuestiones de Seguridad y Defensa. En consecuencia, no participaremos en actividades convocadas por el Comando Sur u otras agencias y organismos de EU. Cabe asimismo reafirmar el rechazo a la presencia de la IV Flota de los EU en las aguas de Nuestra América”.
Los codos parlamentarios ya borraron el postulado programático del Frente. Los senadores y los diputados que aprobaron la ley que permite el ingreso de los SEALs, contradijeron indudablemente el programa que prometieron respetar, todos ellos, desde Astori a Topolansky, pasando por  Agazzi, Xavier, Rubio, Couriel y Constanza Moreira quebraron la legalidad de su fuerza política. No hubo debate en las cámaras ni en los medios de comunicación, los parlamentarios se enardecen discutiendo sobre la criminalidad adolescente pero guardan un vergonzoso y vergonzante silencio sobre la ley que abre las puertas al imperio. No hubo un solo Guillermo Chifflet que tuviera la dignidad de oponerse a la indignidad entreguista de la ley aprobada ... ¿las bases frenteamplistas exigirán que “sus” parlamentarios les rindan cuentan de estos actos?.
¿Es que los EEUU han cambiado su destino manifiesto porque unos ex-guerrilleros gobiernan el Uruguay? ¿Es que ahora  vienen a ayudarnos a defender la nación y vivir pacíficamente? No se lo puede creer ni Fernández Huidobro, que fue capaz de argumentar que es antimperialismo enviar  tropas uruguayas a controlar al pueblo haitiano. No existe ninguna razón para descartar la amenaza que supone la estrategia de poder de los EEUU en  América La Pobre. El peligro yanqui  podrá  parecer lejano mirado desde esta orilla del Plata gobernada por ex-antimperialistas, pero la agresión de los EEUU es la realidad cotidiana en Honduras desde el golpe a Manuel Zelaya, en México y en Colombia donde los EEUU intervienen directamente y en Cuba que sigue bloqueada y excluída. La violencia armada que comanda el presidente de los EEUU es el enemigo real de los pueblos latinoamericanos. Los ejércitos de América La Pobre, pertenezcan a países grandes o pequeños, tienen un evidente y único enemigo: los Estados Unidos de América La Rica, las armas latinoamericanas deberían apuntar a defenderse de su agresividad, de sus guerras preventivas, de su apetito por los recursos que la naturaleza puso en manos de nuestros pueblos. La tesis de guerra al narcotráfico, al contrabando o a la violencia adolescente son simples supercherías que ocultan el propósito verdadero: acatar las imposiciones del venido a menos gran imperio.
Hay que crear la subjetividad necesaria para que la gente acepte las donaciones del Comando Sur como si fueran inocentes, para que crean  que las maniobras conjuntas no tienen un fin ulterior y para que reciban de brazos abiertos los invasores SEALs. Anestesiar la sensibilidad de las bases militantes es la condición previa a la instalación de una base de los EEUU, entonces, cuando los caminantes caminen a oscuras, al final del empedrado aparecerá el infierno. Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos son la reserva de dignidad que nos va quedando... nos vemos esta noche entre la muchedumbre que marcha todos los 20 de mayo.