miércoles, 26 de septiembre de 2012

Del otro lado de la frontera


LOS DERECHOS HUMANOS Y EL PLAN CÓNDOR 

Veronika Engler

No hay peor ciego que el que no quiere ver, sobre todo cuando la verdad duele y nos retrotrae a hechos difíciles de aceptar desde el punto de vista humano, es más fácil pensar en el pasado como algo lejano en el tiempo, ajeno a nosotros, que aceptar que los Derechos Humanos no tienen tiempo ni fronteras y son responsabilidad de todos, porque de hacerlo tendríamos que tomar posición e involucrarnos mucho más de lo que hacemos, tendríamos que adquirir más consciencia y responsabilidad, tendríamos que adoptar una posición menos conformista y ser más analíticos y por ende más críticos a las tibias posiciones de los gobiernos actuales frente al tema, tendríamos que definirnos en medio de tanta indefinición y no es fácil navegar contra la corriente. Los horrores que acontecieron en el marco del Plan Cóndor no son un hecho aislado que involucró militares y guerrilleros, no fue un tropiezo en la historia del que existen confusas referencias, no es un cuento de ficción aunque a veces lo parezca. Hay víctimas y verdugos, hay testigos, hay pruebas más que contundentes del genocidio ocurrido en América Latina. Es complicado hacerse una idea global de lo que fue la coordinación entre varios países con EE.UU. a la cabeza, coordinación que sirvió para reprimir, asesinar, secuestrar, desaparecer, encarcelar, torturar, exiliar e investigar a millones de personas; hombres, mujeres y niños. El papel fundamental que los EE.UU. jugó en este genocidio suele quedar relegado a un plano secundario al igual que la coordinación entre los gobiernos y entre las FF.AA. de los distintos países. Tampoco se conoce en su totalidad la magnitud y el alcance de los horrores cometidos en esa época, enfrentarse a ellos conlleva, además del análisis político que se pueda hacer sobre la situación, a ver la miseria humana reflejada en uno de los hechos más salvajes de la historia. Aceptar que un semejante sea capaz de cometer ese tipo de aberraciones es verse obligado a dudar de la condición y la integridad humana.

Cuestionarse el papel de las FF.AA. en nuestros países y la intervención de los EE.UU. en los “asuntos de defensa” nos llevaría a analizar un sinfín de hechos que son aterradores, como la enorme cantidad de bases militares colocadas en lugares estratégicos, los acuerdos y convenios con EE.UU. que cada vez se realizan más abiertamente. Estamos en venta al mejor postor y la excusa es la “teoría del derrame”, agrandar la “torta” de los ricos para algo caiga en la mesa de los pobres (linda política de izquierda). Aquello del antiimperialismo y el “Yankee go home” pertenece al pasado romántico e idealista de la izquierda, catalogado en la actualidad como infantilismo de izquierda, hoy son otros los valores que priman y nos mueven. Nos encontramos con que Bush no era tan malo, no nos parece tan raro que salga a pescar con Tabaré, nuestro posible futuro presidente. Obama se merece el premio Nobel de la paz y en Uruguay las visitas extranjeras ameritan sillones especiales en los que los políticos se puedan abrazar con Hillary Clinton y Julissa Reynoso para cocinar políticas de “desarrollo” y acuerdos de puertos y entradas fluviales al continente. El ex guerrillero Huidobro, actual ministro de defensa preside la reunión de todos los ministros de defensa, arroja lagrimitas por los soldados acusados de violar a un Haitiano y defiende a militares acusados de crímenes atroces cometidos contra quienes creían ser sus compañeros en otra época. Aumentan las intervenciones de los militares uruguayos en otros países, nuevo armamento, los SEALs entrenan a nuestras tropas. Bonomi reprime hacia adentro. Unos pocos genocidas en cárceles especiales, la sentencia de la suprema corte los condena por homicidios y no por crímenes de lesa humanidad. La impunidad nos da una clara señal de por donde llevan el asunto los gobiernos actuales a pesar de que lo hagan bajo la máscara de la historia que portan como viejos guerrilleros. Mentiras que ocultan hechos reales, disfraces y algún fuego de artificio es lo que tenemos. ¿Cuál es nuestro papel en este rompecabezas?

...


En nuestro viaje a Porto Alegre conocimos a personas invalorables e inolvidables a las y los que quiero volver a agradecer, compañeros como Eduardo, Nanci, Sebastián, Ana, Matías y otros integrantes de Utopia e Luta. Briza y Cacao de Levanta Favela. Jorge, profesor y sindicalista de la universidad, Jair y Mary. En cuanto a mis expectativas personales, confieso que por sentir especial admiración y respeto por el trabajo de investigación y denuncia que Jair Krischke ha llevado a cabo de manera permanente, sin claudicar y levantando principios y valores fundamentales fue un placer conocerlo y comprobar que es un gran hombre con una mente clarísima, pero que además es poseedor de una enorme valentía, un hombre brillante y de una consecuencia que no muchos pueden presumir de tener hoy en día.

Todos nos recibieron con una calidez y un afecto muy especial, nos sentimos a gusto, nos sentimos en casa en el edificio que hace nueve años Nanci y Eduardo junto a otras y otros compañeros ocuparon en pleno centro de Porto Alegre. Ellos realizan un trabajo de hormigas para levantar este proyecto en el que se desarrollan varias actividades y talleres de formación, tales como panadería, serigrafía, capoeira, huerta hidropónica, etc. Allí se da la discusión política y se lucha por los Derechos Humanos. Con una fuerza admirable estas y estos compañeros relegan muchas veces sus necesidades e incluso su vida privada para que todo funcione. Con el tiempo se han ido sumando jóvenes como Ana, Matías, Briza, auténticos luchadores que realizan un trabajo excelente.

Fue un placer conocer a Jorge Quillfeldt, profesor de la universidad, que a pesar de sus múltiples actividades nos acompañó y asombró con el caudal de conocimiento que posee y la capacidad de análisis crítico, mostrando en todo momento una solidaridad y afecto dignos de ser nombrados y recordados.

Quisiéramos haber disfrutado más del talento y las voces de Eduardo y Nanci, pudimos ver el carisma de ella cuando se adueña totalmente de la escena y del corazón y el ritmo de la gente, sabemos que habrá otras oportunidades de disfrutar de todo esa gracia.

El primer día, Jorge participó junto a Jair Krischke en una conferencia de prensa. Faltan las declaraciones de Jair que espero sean difundidas pronto porque las considero de suma importancia.

Adjunto enlaces a los videos de las declaraciones de Jorge


Jair anunció, por ejemplo, que en el 5to piso del Comando Sur del ejército de Brasil, a pocas cuadras de donde estábamos alojados con Jorge, se encuentran los archivos de la DOPS, archivos que públicamente habían sido quemados y destruídos por completo y que sin embargo se encuentan allí. No hay acceso a esos archivos que contienen información de vital importancia y que pertenecen al pueblo brasilero. La comisión que se debe encargar de investigar los hechos de violaciones a los DDHH no tiene poder para acceder a ellos, lo que pone en duda el alcance y las posibilidades reales de investigar y accionar de dicha comisión. Jair resaltó el hecho de que Brasil está muy atrasado en cuanto al tema de investigaciones y por supuesto aplicación de la justicia en cuanto a los crímenes del Terrorismo de Estado, a pesar de que este país llevó la voz cantante en cuanto a la formación de cuadros entrenados para torturar en los países de Latinoamérica en el marco de lo que fue el Plan Cóndor.

Las comisiones de investigación sobre crímenes contra los DDHH

Uno de los temas importantes que se debatieron en el transcurso de la semana fue el de la función y el alcance de las comisiones creadas por distintos países con el fin de investigar la verdad sobre esos oscuros años de represión y terrorismo de estado que tuvieron lugar en los países que integraron el llamado “Plan Cóndor”.

Debemos pensar hasta que punto estas comisiones no tienen por objetivo frenar las investigaciones o desviar la atención sobre las mismas. Hasta que punto el concepto con que muchos de sus integrantes justifican el hecho de no poder actuar libremente con la “casi” disculpa de que es mejor hacer algo, aunque sea poco y en un orden más simbólico que real, que no hacer nada. Según mi criterio estas comisiones sirven para “taparle el ojo” a los reclamos y exigencias internacionales para los cuales se siguen violando los DDHH en nuestros países. Sirven también para que nos quedemos tranquilos y pensemos que se está haciendo algo al respecto. Estas comisiones trasmiten una falsa apariencia de que nos movemos en la defensa de los DDHH Mientras tanto la mayoría de los culpables siguen impunes, de los desaparecidos ausentes y de los crímenes ocultos, esa es la verdad después de tantos años de gobiernos tradicionales y del FA, el criterio más que conformista es estar muy agradecidos por lo poco que se sabe y por los pocos criminales que han sido apresados. Dentro de los peores comentarios que hemos oído está el de que es lógico que los militares no den información porque se los va a castigar, eso sirve a algunos políticos como disculpa válida para amparar el silencio. Todos los años caminamos en las marchas en las que cada vez hay menos madres vivas y las que siguen están más viejitas, pero agradecemos lo poco que nos han dado, siempre con el criterio de que algo es mejor que nada, conformismo adquirido en épocas de dictadura y perpetuado en la actualidad. No exigir, aceptar, no poner palos en la rueda es el discurso presidencial, se hace lo que se puede... pero no fue esa manera de pensar la que llevó a los actuales componentes de la izquierda a sustentar la imagen que los hizo populares y los colocó en los actuales puestos, parece sin embargo que el “como te digo una cosa, te digo la otra” le pasa como anillo al dedo a la idiosincrasia uruguaya.


Los logros que se han alcanzado han sido por el constante reclamo popular y de organizaciones de DDHH más que por los distintos gobiernos, a pesar de que en muchos casos estos estén presididos por exguerrilleros, víctimas de esa represión, la tortura y se llamen progresistas apuntando a una izquierda que se dispara en estos temas con facilidad hacia la derecha, que tiende a justificar y esconder crímenes de un monstruoso alcance y desempeño a pesar de conocer muy bien el tenor de los mismos y sus consecuencias.

Que no se pueda acceder, como en el caso de Brasil a archivos de la época de la dictadura es un síntoma claro de lo que sucede en estos momentos, una comisión debería tener acceso irrestricto a todos los archivos, que les pertenecen al pueblo, si no se puede juzgar a los culpables y en los casos necesarios resarcir a las víctimas, lo que tenemos es un adorno para mostrarle a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y realizar todas las payasadas y reconocimientos que esta nos pida, mientras tanto los intocables siguen impunes.



En nuestro país, tal como dijo Jorge, es muy fácil saber quienes eran responsables en los lugares donde se torturó y en que fechas estaban a cargo de los distintos centros y juzgarlos, pero a pesar de haber casi 400 denuncias a militares y policías hay una escasa docena de procesados, recluidos como criminales VIP. Perdonar, en un concepto casi religioso, parece estar a la orden del día, el reclamo por justicia se titula venganza y el querer saber la verdad es no querer mirar hacia el futuro. De esta manera se ha descalificado sistemáticamente todo reclamo que apunta a esclarecer lo que pasó en estos oscuros años donde en Latinoamérica murieron cientos de miles de personas asesinadas, torturadas, encarceladas y desaparecidas, donde hubo secuestro de niñas y niños e incluso encarcelamiento de los mismos, donde se sufrió represión y cárcel en condiciones infrahumanas y los pueblos fueron duramente reprimidos. Un genocidio que no se puede disfrazar.

En Uruguay se creó la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo. Comisión integrada por cinco miembros que tendrá el cometido de defensa y promoción de los Derechos Humanos que demanda la Constitución de la República y también el Derecho Internacional. Se dice que esta comisión podrá investigar y sugerir acciones al Poder Legislativo. Los cinco miembros votados por la Asamblea General para ocupar el Consejo Directivo de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría son el exsubsecretario de Interior Juan Faroppa, el exsenador nacionalista Juan Raúl Ferreira, la socióloga Mariana González Guyer, la fiscal Mirtha Guianze y la abogada Ariela Peralta. Dicen que tendrá amplias potestades para investigar y realizar recomendaciones y que el Consejo Directivo deberá presentar un informe anual a la Asamblea General con recomendaciones, propuestas, estudios y relatorías que a su juicio sean reveladores de la situación de los derechos humanos en Uruguay, y de las medidas que se tomaron o que se deben tomar. Entonces dependemos del juicio de esas personas, habrá que estar atentos.

Como dijo Jorge Zabalza: “ La impunidad es la política que preserva el terrorismo de Estado para aplicarlo en esos momentos en que la clase dominante necesita urgentemente reducir el ingreso del pueblo asalariado de manera brutal y violenta. Si se juzgara y castigara a las instituciones represivas del Estado por los crímenes cometidos, se debilita el recurso del terrorismo. ¿Donde encontrar militares que se presten a torturar, violar y asesinar si saben que después serán castigados? O haciendo la misma pregunta de otra manera: ¿el Estado puede tener una política diferente a la preservación de la impunidad de los criminales? ¿Es posible que el Estado realmente tome la iniciativa para procesar y condenar por la vía judicial a quienes encomendó la tarea del terrorismo?”




Las FFAA en nuestros países y la relación con EE.UU.

Otro punto de suma importancia es la verdadera utilidad y motivo que lleva mantener, incrementar y modernizar el aparato represivo en nuestros países.

Este año, con extupamaros ocupando altos cargos de gobierno, se realizó en la ciudad de Durazno el mayor desfile militar de la historia del país, presidido por Mujica. Desfilaron una flota de 115 vehículos de guerra, 140 soldados a caballo y casi 1.700 efectivos provenientes de todas las dependencias militares. Aprovecharon para unificar fechas (el Día del Ejército, el Día del Soldado Oriental, el día de los efectivos caídos en servicio de todos los tiempos) para hacer el acto central conmemorativo de los 200 años del Ejército Nacional. Eligieron Durazno como agradecimiento y reconocimiento al intendente y a la comunidad por recibir una nueva unidad militar...

En agosto del 2012, el extupamaro, actual ministro de defensa Fernandez Huidobro y Frank Mora, secretario adjunto de Defensa para Asuntos del Hemisferio Occidental, actualizaron el acuerdo militar bilateral entre EE.UU. y Uruguay. En esa ocasión, Huidobro manifestó aprobación y deseos de extender lazos para un diálogo permanente con Estados Unidos en el área de la defensa.

En octubre se reunirán los ministros de defensa de 34 países en Punta del Este en el marco de la décima Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, allí estarán presentes todos los Secretarios de Estado de la cartera del hemisferio occidental, acompañados de los jefes de las Fuerzas Armadas de los países participantes

Vuelvo a citar a Zabalza: “La experiencia uruguaya indica que la impunidad no es simplemente una ley que protege a los criminales del terrorismo de Estado. Es más, aún cuando fuera totalmente anulada la ley de “caducidad de la pretensión punitiva”, continuaría desde el Estado la actividad política en favor de la impunidad. En la prédica de los gobernantes (“viejitos buenos”, el perdón es el desafío”). En la chicana de los jueces reaccionarios (casos Roberto Luzardo y Horacio Ramos). En decisiones tomadas por el aparato burocrático (préstamo a Cordero, jubilación Álvarez). En las fuerzas armadas que reivindican su actuación con actos públicos y permanentemente predican hacia interna (y en la Escuela militar) una interpretación sesgada de la historia que justifica los crímenes de lesa humanidad. En la acción coordinada de los aparatos de inteligencia del Cono Sur (caso Berríos). En la diplomacia militar de carácter reservado que contradice la diplomacia pública del gobierno (Frank Mora, líneas estratégicas, ministros de defensa en Punta del Este). En la participación en las “misiones de paz” contra el pueblo haitiano y otros pueblos. En los parlamentos que consienten maniobras conjuntas, presupuestos multimillonarios, aumentos salariales a tropa y oficiales y la presencia de instructores SEALs. En la “línea” filosófica de los medios masivos de comunicación que siembran la idea de que el olvido y el perdón tiene un carácter de “alta política” y filosofía humanista en lugar de denunciar y revelar el verdadero rol de la impunidad en la sociedad de clases”.




Cuál es entonces nuestro deber y nuestra responsabilidad; conocer la verdad, exigir la verdad para ser conscientes no solo de lo que pasó, sino de la amenaza que se cierne sobre nosotros cuando aceptamos la impunidad, ser conscientes de lo que habilitamos a través de la misma. Es escalofriante ver películas como “La noche de los lápices” donde nos alcanza la certeza de que la represión no tiene límites y la miseria humana tampoco. Ver a adolescentes ser víctimas de la tortura, de violaciones y en su gran mayoría desaparecidos por pertenecer a grupos estudiantiles y ser catalogados como “potenciales subversivos” nos debería abrir los ojos, nos debería recordar que la represión se aplicó sin importar sexo, edad ni motivo. Películas como “Estado de sitio” nos muestran la red con que se movían las FFAA y los políticos. El hecho de saber que la Escuela de las Américas formaba militares en los métodos de tortura e incluso enviaba a nuestros países expertos torturadores como Mitrione que ejercitaban a torturadores made in Uruguay, especialmente escogidos por su grado de sadismo y enfermedad para que fueran más efectivos en sus funciones, más temidos. Esa fue la relación de nuestros países con EEUU, hoy nos llenan de bases militares y nos mandan a los Seals, nosotros enviamos tropas, nada nuevo bajo el sol, aunque los métodos de control y represión son más refinados y los Rambos más crueles.

Quizás deberíamos intentar ser más sinceros con nosotros mismos, más autocríticos. Preguntarnos si en realidad no estamos ladeando demasiado la cabeza para darle otro enfoque a estos temas fundamentales en un intento de justificar lo que sabemos es injustificable, preguntarnos con la mano en el corazón hasta que punto eso no nos convierte en cómplices de la política de Impunidad que se lleva a cabo. ¿Cuánto vale la lucha de nuestros compañeros asesinados, desaparecidos, de los que aún mantienen vivo el reclamo por Verdad y Justicia, de los y las jóvenes que reclaman esa verdad? ¿Estámos realmente dispuestos a hipotecar esos valores y a vender nuestra historia y nuestros muertos al bajo precio de la necesidad?

La impunidad ampara este tipo de crímenes y nuestro silencio lo permite.

Veronika Engler

25/09/2012


 DDHH en Porto Alegre junto a la Universidad UFRGS, Utopía e Luta,
Levanta Favela, Colectivo Catarse.



El comando de movilización de los profesores de la UFRGS, universidad de Porto alegre organizó una charla titulada “Para no olvidarnos, del Plan Cóndor a la Comisión de la Verdad” en la que participamos con Jorge junto a Carlos Federico Guazzelli, integrante de la Comissão da Verdade RS. (Universidade para além dos muros é uma atividade promovida pelo Comando de Mobilização dos Professores da UFRGS e tem o apoio da Seção Sindical do ANDES-SN e da ASSUFRGS. Nesta quarta-feira, dia 12 de setembro, às 14h no Auditório da Faculdade de Educação da UFRGS ocorrerá o painel intitulado "Para não esquecermos! Do Plano Condor à Comissão da Verdade", com Jorge Zabalza, Veronika Engler e Carlos Frederico Guazzelli.

Jorge Zabalza expuso en base a hechos muy claros que la impunidad tiene por objeto preservar la posibilidad de permitir que el ejército reprima en el futuro, es importante resaltar ciertos conceptos fundamentales de la exposición de Jorge:

“A mediados de los ’60 los asalariados recibían el 40% del producto bruto interno; veinte años después recibían apenas el 20%. Como los pueblos no se dejan robar sin resistencia, a los dueños del Uruguay dejó de servirles el modo pacífico de dominación y recurrieron al terrorismo de Estado en sus dos versiones: el llamado “pachecato” (1968/1973) que manteniendo las elecciones y el parlamento, ejerció ilegítimamente el poder, asesinado y torturando obreros y estudiantes y la dictadura militar con alcahuetes civiles (1973/1985) que masificó y sistematizó el ejercicio del terror.

Por debajo del discurso ideológico (“por la democracia y contra el comunismo internacional”, “por la paz y contra la guerrilla”), el objetivo central del terrorismo de Estado durante esos veinte años, fue la brutal reducción a la mitad de la parte de la torta que se apropiaba el pueblo asalariado.

A la clase dominante le interesa reducir cada vez más el pedazo de torta que le toca a los asalariados, es una necesidad natural de la reproducción del capital. En ciertos momentos esa necesidad se vuelve imperiosa, urgente de satisfacer y provoca intervenciones, genocidios, guerras interimperialistas. Algo está ocurriendo en Europa y EEUU: la crisis es el robo organizado por el Estado para achicar el ingreso de los trabajadores y agrandar el de los bancos.

El Estado posee todas las facultades e instrumentos necesarios para adoptar una política de Verdad y Justicia y hacer cumplir la declaración universal de los DDHH de 1948, el pacto de

San José de 1969, la convención interamericana contra la tortura, la convención protección de las personas contra la desaparición forzosa firmado en Belén do Pará. Podría tomar la iniciativa, crear una fiscalía especializada para investigar todos los mandos responsables de lo ocurrido en las unidades militares entre 1973 y 1985, crear varios juzgados especializados para acelerar el proceso judicial de las causas de derechos humanos, podría depurar las fuerzas armadas y la policía de los implicados en las acusaciones hasta que demuestren su inocencia, podría hace cumplir las condenas en los presidios donde las cumplen los presos sociales.

La experiencia uruguaya indica que el Estado ha actuado de contragolpe ante las iniciativas de las organizaciones de familiares de desaparecidos, de las propias víctimas o de organismos internacionales. Lo poco que se ha logrado es yendo contra la inercia de los tres Poderes del Estado que enlentecen y colocan obstáculos.”

Carlos Guazzelli habló sobre la comisión de la verdad e hizo hincapié en la confianza que depositaba en el desempeño de quienes la integran y en la buena voluntad de poder hacer algo aunque sea en un marco restringido, admitió las limitaciones en cuanto al acceso de información ya la capacidad operativa de la comisión.

Mi participación fue apoyada por una presentación de PowerPoint, expuse una serie de cifras sobre el Plan Cóndor, resaltando los datos sobre la represión en Uruguay, terminé con un listado de estudiantes asesinados en el país que comienza en 1968 con el asesinato de Liber Arce y termina con la muerte por negligencia médica y omisión de atención de Adolfo Wasen en 1984. La información fue obtenida de distintas fuentes, esa lista es incrementada con los datos que llegan desde la información que las y los compañeros pueden aportar. Muchas de las cifras fueron tomadas de la investigación dirigida por Álvaro Rico; “Investigación histórica sobre la dictadura y el terrorismo de Estado en el Uruguay (1973-1985)”

Resumo parte de lo allí expuesto

De acuerdo a datos de FEDEFAM hay un total de 204.994 detenidos desaparecidos en América Latina desde que nace la desaparición forzada en 1960. Es importante pensar en la proporción de estas cifras en un país tan pequeño como Uruguay de aproximadamente tres millones de habitantes.

Desde la división de Inteligencia Policial, a cargo de Víctor Castiglioni, la dictadura militar uruguaya (1973-1985), investigó y fichó a 300 mil ciudadanos, uno de cada diez. Los seguimientos y "fichajes" sirvieron para que miles de uruguayos fueran encarcelados y destituídos de la función pública. La dictadura militar dividió a los ciudadanos en categorías A, B y C, de acuerdo a los antecedentes políticos y al compromiso que tuvieran con el régimen. Los ciudadanos que entraban en las categorías B y C no podían desempeñar ninguna función pública, eran sometidos a vigilancia permanente por los organismos de represión de la dictadura y tampoco podían integrar la directiva de ninguna institución social. Hoy deberíamos investigar cual fue la función y el comportamiento de los ciudadanos que en ese entonces pertenecían a la categoría A, vamos a descubrir que muchos y muchas de ellas ocupan cargos de importancia y confianza. En realidad se sabe de muchos casos y se han hecho las correspondientes denuncias sin que esto de ningún resultado, un caso reciente y grave es el nombramiento de la embajadora uruguaya en Suecia, Zulma Gelman, conocida colaboradora de la dictadura que llevó a encarcelar y al exilio a muchos uruguayos.

Hubieron aproximadamente 6.000 presos políticos, o sea que 1 de cada 500 habitantes del país estuvo preso. Si trazamos una equivalencia con la población brasilera, equivaldría a 400.000 presos. Aproximadamente 740 eran mujeres. Dato importante en la medida en que la prisión política masiva y prolongada fue el eje y la característica de la dictadura uruguaya.



Hubieron alrededor de 50 centros de retención que la dictadura organizó durante su vigencia.

En la actualidad existe una lista de 175 desaparecidos. En las primeras listas la cifra total de uruguayos que desaparecieron en el marco de la Operación Cóndor llegaba a 152. En la investigación dirigida por Álvaro Rico se investigaron 172 casos de desaparecidos, lista que en la actualidad es ampliada por Familiares a la cantidad de 175 personas. Solo 24 uruguayos considerados detenidos desaparecidos, por la actuación de los servicios represivos de las dictaduras del Cono Sur, fueron hallados desde el retorno de la democracia. Los primeros restos identificados fueron los del joven militante del MLN, Roberto Gomensoro Josman, en 2002. Luego fueron hallados los restos de Ubagesner Chaves Sosa y Fernando Miranda (ambos en 2005), el maestro Julio Castro (en 2011) y Ricardo Blanco Valiente (en 2012). El último uruguayo cuyos restos fueron identificados fue el ex militante del PVP, Alberto Mechoso.

Entre 1973 y 1985 se contabilizan 116 uruguayos muertos por razones políticas, pero en realidad los asesinatos comenzaron mucho antes de esta fecha, Liber Arce por ejemplo fue asesinado en el año 1968, esto aumenta significativamente la cantidad de víctimas.

Hubieron al menos 67 niñas y niños presos que en su mayoría nacieron en prisión o eran bebés cuando fueron detenidos junto a sus madres, un dato escalofriante es que si se suma su permanencia en las cárceles, estuvieron 565 meses presos, el equivalente a 47 años, casi medio siglo.

En el caso de las madres que estaban embarazadas al momento de ser detenidas, fueron torturadas con sus bebés en el vientre, recibieron palizas, submarino y picana eléctrica, inclusive focalizada especialmente para intentar dañar al bebé en el útero, en varios casos fueron violadas. Por lo tanto estos niños y niñas fueron torturados antes de nacer en prisión y ser mantenidos en ellas, en algunos casos por más de tres años.

27 casos de prisión política de niños se dieron antes del golpe de Estado, en el marco de gobiernos del Partido Colorado, presididos por Jorge Pacheco Areco y después por el entonces presidente constitucional y luego dictador José María Bordaberry.

El primer caso documentado de detención de un niño es de 1970 y el último fue de 1976. En Uruguay hubo niños prisioneros políticos durante al menos 7 años, entre 1970 y 1977.

En el marco del Plan Cóndor se torturaron niños, miles de nosotros crecimos con nuestras madres o padres presos siendo vigilados como lo prueban archivos de inteligencia militar y policial. Miles de niñas y niños se vieron obligados a exiliarse, en algunos casos con sus padres y en otros casos solos, dejando a sus padres presos o desaparecidos, decenas de niños crecieron teniendo a sus padres desaparecidos o asesinados políticos.

Como resalta Rico en sus investigaciones, los niños fueron botín de guerra de los represores, fueron secuestrados para venderlos o entregarlos a familias militares que no podían tener los suyos. El caso de Macarena Gelman es una prueba clara de ello. Pero nada señala que haya sido el único caso y habrá que seguir investigando si no hubo más bebes traídos desde Buenos Aires para entregarlos a militares o civiles vinculados a la represión en nuestro país.

En Argentina, las Abuelas de Plaza de Mayo buscan desde 1977 a unos 500 niños hijos de desaparecidos nacidos en cautiverio o secuestrados junto a sus padres. Desde entonces, han logrado identificar a 98.






Exposición de cine Memoria y Justicia en la usina del Gasometro
organizada por el grupo Levanta Favela, el colectivo Catarse y Utopía
e Luta. Tuvimos la oportunidad de participar en la mesa de apertura
junto a Jair Lima Krischke, Jorge Quillfeldt, Jacques Afonsin,
Anderson Santos y Susana Keniger.



En el transcurso de la semana se mostraron las siguientes películas:

·     La noche de los lápices, película argentina de 1986 del director
Héctor Olivera

·     Rua Santa Fe, película brasilera del 2007 dirigida por Carmen Castillo

·     Estado de sitio, película franco-teuto-italiano de 1972 dirigida
por Ccosta -Gavras

·     Madres de Plaza de Mayo, dirigida por Carlos Pronzato





Enlaces



UTOPIA E LUTA

http://utopia-e-luta.blogspot.com/



LEVANTA FAVELA

http://levantafavela.blogspot.com/



COLECTIVO CATARSE

http://coletivocatarse.blogspot.com/



MOVIMENTO DE JUSTICA E DIREITOS HUMANOS

http://ong.portoweb.com.br/direitoshumanos/



UFRGS (UNIVERSIDADE FEDERAL DO RIO GRANDE DO SUL)

Painel discute Comissão da Verdade

http://www.ufrgs.br/ufrgs/noticias/painel-discute-comissao-da-verdade

martes, 18 de septiembre de 2012

Zabalza: "las clases no tienen fronteras"

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEi2i7AKFVJ7jlQkmV7Ki91FfyXaKXq7JuAFZ_QwANAG46saAWLxHK2HHSRSyy40ai4hhYrRhqbgSI5lzZxzcQf1NtVlSeoQiG7HcPbTubAlpKZ20LvaOl9nkWp5d-RyLe1aJSlwqQxX8qJx/s1600/cabecaclho-NOVO.jpg
El ex guerrillero tupamaro Jorge Zabalza estuvo en Porto Alegre para asistir a la MEMORIA CINE Y JUSTICIA - NUESTRA MEMORIA NO OLVIDAR ... en manos de Manojo de Teatro en Acción Directa Aumenta Favela. Estuvimos en la conferencia de prensa que tuvo lugar el miércoles, 12 de marzo de Utopía y Lucha, y hacer después de la apertura del festival de Cine. .












viernes, 7 de septiembre de 2012

viernes, 10 de agosto de 2012

Voto protesta

  Jorge Zabalza



Reproduzco a medias una entrevista que Fernado Vilar (imposible sospecharlo de izquierdista) le hizo Oscar Bottinelli (secretario de Seregni después de 1985). Las cosas que dice ratifican lo que se  puede percibir en la diaria, simplemente conversando con la gente. Factum asegura que por lo menos un diez por ciento de electorado (230.000 personas) es “refractario” a los partidos políticos y puede afirmarse que son “frenteamplistas desengañados” y que no se van hacia la derecha. Uno tiene derecho a analizar algunos aspectos de los varios que ofrece dicha afirmación. 
PRIMERO: Está claro que votaron al Frente Amplio, pero... ¿cuál será su vinculación con la lucha social? Sin temor a errarle muy feo, se puede afirmar que su desconformidad viene del desastre de la educación (maestras, profesores y padres con escuelas y liceos que se caen a pedazos, cansados de versos y acuerdos multipartidarios); también habrá trabajadores de la salud (pública y privada) que deben tragarse la poesía que hacen con el FONASA y “bancar” la realidad cotidiana; funcionarios estatales y municipales a quienes se destrata como si fueran unos sinvergüenzas; obreros metalúrgicos y de la construcción que no pueden ignorar el crecimiento de la desigualdad; pequeños y medianos empresarios que deben pagar religiosamente los impuestos o les caen con todo, pero que saben muy bien que las grandes empresas extranjeras no pagan un solo peso; asalariados y pequeños productores rurales a quienes les mienten descaradamente mientras las grandes empresas de la soja, la forestación y la ganadería se la llevan toda; etc, etc, Este gobierno ha cultivado la desconformidad de los productores de plusvalía, entre los cuales hay ochocientos mil “oncemilpesistas” a quienes todos los días les dicen que ha disminuído la pobreza y a ellos no les alcanza ni para la cuarta parte de la canasta básica. Puedo equivocarme, por supuesto, pero creo que los desconformes con el gobierno y desengañados con el Frente Amplio viven del salario y no de las rentas de capital.
  SEGUNDO ASPECTO:   He leído por ahí que las perspectivas no son buenas para los centros del capitalismo internacional. Los grandes bancos están reeditando sus grandes negocios o sea, desde el punto de vista de las víctimas, están robando lo que queda para robar, principalmente a esa clase trabajadora europea que durante décadas gozó del Estado de Bienestar. No son “errores” del capital financiero sino la más pura lógica capitalista, esta vez llevada al paroxismo. La muerte anunciada hace que hasta el propio Astori y sus corifeos hayan olvidado que estábamos blindados y aparecen preocupados, aunque todavía continúan asegurando que están “preparados” para controlar el desastre. También lo aseguraban Papandreu y Zapatero.  NO ES ATREVIDO PENSAR QUE EN UN FUTURO NO TAN LEJANO LA CRISIS ACAMPE EN LAS COSTAS DEL RÍO DE LA PLATA.
Y bien, en esas circunstancias determinadas por el sálvese quién pueda, los 230.000 desconformes-refractarios-desengañados de hoy, están llamados a ser la sustancia política del millón de asalariados, indignados y llenos de bronca, que saldrán a las calles montevideanas junto a mucha otra gente cuyos ingresos no son salariales pero caerán al precipicio. La gran diferencia con el 2002 será que esta vez los amortiguadores frenteamplistas estarán hechos pedazos, en particular el Gran Amortiguador José Mujica que está quedando pegado a las corporaciones transnacionales, sin darse cuenta que se juntó con estas buenas señoras cuando a ellas ya se les pasó el cuarto de hora.  En consecuencia, parece aconsejable que los mecanismos de la democracia electoral puedan ser utilizados para recrear un sentir colectivo como ocurrió con los que votaron Rosado en el 2009, pese a la decepción y el desconcierto. 

TERCER ASPECTO: Es de suponer que estos 230.000 ex-votantes del Frente Amplio están de vuelta de los caudillos, caudillitos y caudillejos. Se cansaron de depositar su confianza en la “veleidosa probidad de los hombres” dijera José Artigas. ¿Qué les asegura a que confiando en otra persona no les pasará lo mismo? De repente eligen un diputado o un senador confiando ciegamernente en que no se dará vuelta y al tipo, que está dotado de todos los dengues y debilidades de su condición humana, lo tientan los cánticos del poder y se les da vuelta como una media. No es la primera vez que ello ocurre y cada cual que revise cuántas veces confió ciegamente en fulano o mengano, que una vez sentado en la butaca terminó siendo un verdadero sátrapa. Desde un punto de vista muy personal, estoy convencido que hacer campaña para que los 230.000 hagan valer su indignación votando AL HOMBRE o LA MUJER es inducir a la gente a recrear ingenuidades que salen muy caras. Creo que esta es la mayor debilidad del camino electoral y parlamentario. La confianza en Fidel, el Ché Guevara y Raúl Sendic no provino de su “carrera” hacia una banca. No creo que llamando a votar a fulano en lugar de votar a mengano se contribuya a fortalecer esa identidad común de los 230.000 refractarios-desengañados con los gobiernos frenteamplistas. Más bien creo que el resultado es el contrario... se divide lo que identifica a todos, se sectoriza por un voto y, finalmente, se sectariza los espíritus.  
      
 CUARTO ASPECTO: En lo estrictamente personal, creo que está llegando la hora de hablar del  VOTO PROTESTA, que los desengañados, desconformes y refractarios se hagan valer activamente, en una actitud que los abarque a todos, que no queda en una decisión individual,  que no los divida sectariamente entre varias opciones, algo como el voto rosado que cosechó casi el 50%  del electorado, que voten en blanco, anulado o se abstengan  PERO QUE PROTESTEN COLECTIVAMENTE,  QUE HAGAN OIR SU VOZ DE PROTESTA. 

Jorge Zabalza
Por el Colectivo del Blog Noticias Uruguayas

A mitad de camino entre elección y elección


 

 Oscar A. Bottinelli – diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo - agosto 3 de 2012
 “1 de cada 10 uruguayos asume una actitud de desafecto hacia todos los partidos políticos, y esos desafectos son fundamentalmente frenteamplistas. [...] lo realmente significativo es que los frenteamplistas disconformes no miran hacia los partidos tradicionales, ni a otras opciones, sino que se quedan en una actitud de rechazo, refractaria. [...] Pese a todo su desencanto, piensan más cerca de los frenteamplistas puros que de blancos y colorados. Eso les impide atravesar la frontera”.

- ¿A dónde van esos votos, entonces?
- Básicamente hacia lo que llamamos actitud refractaria: voto en blanco, voto anulado, decir que no votan a ninguno. La suma de estas tres manifestaciones arroja un 10% del electorado total. Entonces, 1 de cada 10 uruguayos asume una actitud de desafecto hacia todos los partidos políticos, y esos desafectos son fundamentalmente frenteamplistas.


Tema para otro análisis es en qué están contentos con el gobierno y el Frente Amplio, y en qué están disconformes. Lo importante ahora, en el análisis de hoy, es que más allá de las razones de la disconformidad, esta disconformidad existe.

Pero lo realmente significativo es que los frenteamplistas disconformes no miran hacia los partidos tradicionales, ni a otras opciones, sino que se quedan en una actitud de rechazo, refractaria. Es decir, para verlo al revés, que los partidos tradicionales no logran captar a esta gente, que el Frente Amplio pierde, al menos provisoriamente.

- ¿Quiénes son estos frenteamplistas disconformes?
- Aquí hay otro tema importante. En las pasadas elecciones, dirigentes blancos y colorados dijeron: vamos a recuperar los votos prestados al Frente Amplio que ahora están disconformes. Grave error. Los que votaron antes a blancos y colorados y son nuevos votantes de la izquierda, esos, en gran medida, están conformes con el Frente Amplio, más o menos conformes con el gobierno.

Los realmente disconformes son los viejos frenteamplistas. En dos grandes segmentos, Uno muy pequeño, que son los disconformes a la izquierda, los que pensaban que un gobierno de izquierda iba a caminar hacia un nuevo tipo de socialismo, anticapitalista, y ven que no va por allí. Pero el grueso de los disconformes están en la otra punta: gente con óptica política y culturalmente liberal, fuertemente democrático-liberal, políticamente liberal, nada extremista ni fundamentalista ni ideologizada

-¿Entonces por qué no van a los partidos tradicionales?

- En el análisis político importa ver qué es lo que ve y lo que siente la gente. No importa si esa gente tiene o no razón, si los hechos son o no son como cree. Porque cada uno actúa como cree que son las cosas. Hay dos cosas que a esa gente lo distancia de los partidos tradicionales en lo político


*Oscar Bottinelli, director de Factum
LA ONDA® DIGITAL

AGOSTO DE 1994 por Jorge Zabalza (publicado en el SEMANARIO VOCES)

La primer mitad de la década del ’90 estuvo marcada por la implosión del capitalismo de Estado en la URSS y el aluvión reaccionario que provocó.  Las internacionales burguesas se sintieron dueñas del universo para toda la eternidad. En Uruguay, esa soberbia neoliberal fue acompañada por el crecimiento sostenido de las cifras.  Crecieron el Producto Bruto Interno, el salario real y el consumo privado. Descendió notablemente la inflación y el déficit fiscal. El trunfalismo y su propia impronta clasista indujeron al presidente Lacalle a aplicar a rajatabla el modelo recomendado por el Consenso de Washington y, a los pocos días de iniciado su gobierno, aumentó el IVA y el impuesto a las retribuciones personales, política de ajuste fiscal o, mejor dicho, de expropiación de masa salarial. El fiscalazo fue reforzado con la disolución de los consejos de salarios y la campaña para reglamentar el derecho de huelga, medidas de guerra contra los asalariados.Lacalle intentó redondear su proyecto con una ley que privatizaba las empresas públicas y que fue rechazada por una abrumadora mayoría en el plebiscito del 13 de diciembre de 1992. Meses más tarde el presidente Lacalle firmó el Tratado de Asunción que dió origen al Mercosur, forma concreta de sus acuerdos ideológicos y políticos con Carlos Saúl Menem, Fernando Collor de Melo y Andrés Rodríguez. Por supuesto, entonces no se oyó a los grandes medios de comunicación protestar por el signo ideológico de ese verdadero Plan Cóndor del Neoliberalismo. La eliminación de las barreras aduaneras en la región fue el gran negocio para las transnacionales con sede San Pablo que buscaban expandir su mercado y un pésimo negocio para las empresas uruguayas que abastecían el mercado interno.  Los perjuicios que provocó el Mercosur desataron resistencias generalizadas.... hasta los estancieros y los grandes agricultores se movilizaron para rechazarlo.
Las consecuencias sociales del “lacallismo” no se hicieron esperar, la brecha social se hizo abismo profundo, abundaron los conflictos sindicales, las ocupaciones de terrenos por el cooperativismo, las movilizaciones estudiantiles, hubo lucha popular para impedir la privatización de las empresas estatales. Los desalojos en masa a quienes no podían pagar el alquiler o la cuota del Banco Hipotecario, impulsaron la emigración hacia la periferia de Montevideo para tomar terrenos baldíos de propiedad estatal y privada. Lacalle fue escenógrafo y guionista de la obra que se representó años después, en el 2002, cuando la crisis bancaria hizo estallar las presiones sociales que se venían acumulando. El carácter antipopular de su gobierno hizo que los partidos identificados con las políticas neoliberales perdieran consentimiento popular, al tiempo que ayudó a fortalecer la influencia del Frente Amplio, que en ese entonces parecía opuesto al esquema fondomonetarista. Las elecciones de 1994 comprobarían que si bien el neoliberalismo partía en dos la sociedad, el electorado se dividía en tres tercios, uno de los cuales respaldaba a las promesas del trío Seregni-Vázquez-Astori.
El partido de la amortiguación

Electo por un Frente Amplio que todavía olía a izquierda,Tabaré Vázquez asumió como Intendente de Montevideo en 1990, precisamente cuando Lacalle lo hizo con la presidencia de la república. El gobierno municipal contrapuso el modelo “neoliberalismo con políticas sociales” al “neoliberalismo con políticas de ajuste” que aplicó Luis Lacalle. Se rebajaron a seis las horas de trabajo de los funcionarios municipales, pero se sustituyó a los trabajadores presupuestados con empresas tercerizadas, ONGs, becas y pasantías, una forma diplomática de recortar los derechos laborales y salariales de los trabajadores. El proceso de descentralización política del gobierno municipal, eje prográmatico frenteamplista, fue aplicado con tantos temores que en los hechos se lo castró y fue una vana desconcentración de las oficinas administrativas con las decisiones políticas hipercentralizadas en manos del Intendente. Se creó el banco de materiales de construcción para auxiliar a familias que los necesitaran, pero al tiempo que se reprimió severamente la venta callejera que era el modo de vida de muchas de esas familias. La forma de gobernar del primer gobierno frenteamplista fue un elemento decisivo en la renovación ideológica del Frente Amplio,  eufemismo conque se encubrió el recorte del programa popular.
   
Sin su gran enemigo rojo, el capitalismo dejó de precisar partidos políticos para la guerra contra el “comunismo internacional” y comenzó a promover los partidos para la “paz social”, paz con los incluídos en el sistema y guerra violenta a los excluídos de él.  Se pretendía generalizar al mundo la experiencia de la socialdemocracia europea, que fuera recreada con éxito en la España de Felipe González, el país más parecido al Tercer Mundo en el Mercado Común Europeo. Paralelamente al “salvajismo” del Consenso de Washington, los organismos internacionales agitaron la idea de los “pactos sociales”, una forma de asegurarse el consentimiento pacífico de las víctimas del neoliberalismo.  Los dueños del mundo ya no sentían a la izquierda latinoamericana como una quintacolumna de la URSS, comenzaron a pensarla  como un posible sucedáneo de la socialdemocracia europea y les extendieron  el permiso de acceder al gobierno, siempre y cuando, por supuesto, se comprometiera a mantener el acceso libre de las empresas transnacionales a las economías nacionales. Se abrió el embudo de las tentaciones en América Latina. Tabaré Vázquez, Danilo Astori y Líber Seregni se zambulleron de cabeza.
En esos mismos meses se produjo una trascendente escisión en el Partido Comunista del Uruguay. Mayoría electoral en el Frente Amplio y fuerza predominante en el movimiento sindical, los dirigentes del PCU se empantanaron en un debate público sobre las ideas que estaban llevando a la disolución de la URSS. La discusión fue encarnizada. La muerte de Rodney Arismendi facilitó la huída en masa de los “renovadores”;  todo el Comité Ejecutivo del PCU, casi todo su Comité Central y todos sus parlamentarios pasaron a ser los principales sustentadores del “neoliberalismo con políticas sociales”. Esteban Valenti fue santificado al ser uno de los asesores personales de Tabaré Vázquez, para quien negoció en secreto una privatización del Casino Carrasco mientras el pueblo juntaba firmas con la ley de empresas públicas de Lacalle. Varios de los principales dirigentes huídos del Partido y la UJC fundaron Asamblea Uruguay con Danilo Astori. La cúpula del mayor aparato de izquierda se pasó con armas y bagajes a la socialdemocracia. Ya nada podría detener la metamorfosis del Frente Amplio.  
En el territorio ideológico identificado con la consigna “ni olvido ni perdón a los torturadores” nació en 1989 el Movimiento de Participación Popular (MPP). Su primer lustro de vida se caracterizó por la intensa inserción política en todas las movilizaciones populares y por el escaso caudal electoral recogido, que de todas formas alcanzó para que  Helios Sarthou y Hugo Cores fueran diputados. Integrado al Frente Amplio pero estrechamente comprometido con la lucha social y la acción directa,  el propósito del MPP  fue actuar de “polo ideológico”, una estaca revolucionaria clavada en la punta izquierda de la coalición para frenar su derechización. Las condiciones creadas por las políticas de Lacalle, que provocaron la radicalización de las luchas y cuestionaron la estrategia amortiguadora del Frente Amplio, abrieron espacios para que el MPP cosechara lo sembrado en el movimiento popular. En agosto de 1994 ya contaba con una fuerza militante capaz de sostener al mismo tiempo la movilización en el Hospital Filtro  e intervenir activamente en la campaña contra la “minirreforma”.


La Masacre de Jacinto Vera.

El Estado Español reclamó a tres de los ciudadanos vascos detenidos por la policía de Montevideo. Un par de miles de personas marcharon desde Plaza Libertad hasta jefatura de policía exigiendo que les otorgaran el asilo político. Los hechos colocaron al país en la pantalla internacional y el gobierno de Lacalle los extraditó para dar muestra de su mano dura. Como la extradición equivalía a entregarlos a los torturadores, los vascos optaron por hacer una huelga de hambre seca, medida por la que fueron internados en el Hospital Filtro al estar en peligro sus vidas.  Durante varios días se mantuvo una vigilia frente al hospital para impedir cualquier maniobra que intentara la policía o, por lo menos, para ser testigos de ella. El martes 24 agosto de 1994, el PITCNT declaró paro general y convocó a manifestar en solidaridad con los vascos. FUCVAM se sumó al movimiento. La convocatoria y el desarrollo de la movilización se difundía al instante desde CX 44 Radio Panamericana, propiedad del MLN(T), gracias a lo cual la acción militante no pudo ser aislada y se transformó en una movilización masiva, increíble, tan populosa que hasta la Mesa Política del Frente Amplio concurrió en pleno y con Tabaré Vázquez y el general Líber Seregni a la cabeza.
El 11 de agosto el ministro de Interior Ángel María Gianola había alentado a la Guardia Republicana a  “combatir disturbios o grandes manifestaciones” con todos los medios disponibles. La arenga tuvo sus efectos y a las cinco de la tarde del martes 24, sin ningún tipo de justificación, la Republicana arremetió a caballo, sable en mano, apaleando mujeres con bebés, ancianos y niños. La multitud se defendió de la agresión policial. Empujado contra las vallas policiales por el ataque, el cordón de autodefensa enfrentó a mano limpia y pedradas a los represores. 44 agentes contusos, ninguno de gravedad.  En cambio, desde varios patrulleros dispararon a matar. Asesinaron  a Fernando Morroni. Hirieron de cuatro balazos en la espalda a Esteban Massa, enfermero que asistía en el suelo al lastimado Ruben Sassano. El estudiante Carlos Font fue internado con pérdida de masa encefálica por un balazo en la cabeza. Mónica Ramírez militante Fucvam también internada con heridas de balas en el vientre. Esa noche, en extrañas circunstancias, fue asesinado Roberto Facal al llegar a su casa en Jacinto Vera, barrio prácticamente tomado por las patotas policiales. Quedaron heridos más de 100 manifestantes en la operación represiva,15 de ellos a balazos. El miércoles 25 de agosto miles acompañaron a Fernando hasta el Cementerio del Norte. Su asesinato permanece impune todavía, pese a que el actual presidente de la república y varios de sus ministros estuvieron entre los convocantes a la manifestación y fueron testigos de la violencia policial en la Masacre de Jacinto Vera.
La minirreforma.
“Minirreforma” fue bautizado un paquete de 14 enmiendas constitucionales producto del  acuerdo entre Julio María Sanguinetti, Jorge Batlle, Luis Alberto Lacalle, Liber Seregni, Danilo Astori y Tabaré ´Vázquez, los grandes lideres del momento. De inmediato los dos tercios de los diputados y senadores la aprobaron a tapas cerradas, hecho festejado con alborozo por los medios de prensa y la partidocracia. Cuando en la Dirección Nacional del MPP Helios Sarthou hizo trizas el contenido del engendro tripartito e informó sobre sus alcances, la irritación fue general. El PCU y el  MPP rechazaron la “minirreforma”,  salieron a debatir públicamente contra la derecha y recorrieron los comités de base de todo el país discutiendo con los sectores socialdemócratas del Frente Amplio. Las organizaciones de jubilados, el PITCNT y otras organizaciones sociales se sumaron a la campaña contra la “minirreforma”. CX 44 Radio Panamericana  se transformó  en vocero de la campaña. Las bases frenteamplistas se encargaron de contradecir los fundamentos que exponían la recién nacida Asamblea Uruguay, el Partido Socialista y la Vertiente Artiguista. La oposición a la “minirreforma” tuvo eco en la población y lo que había sido iniciativa de un par de organizaciones partidarias se transformó en correntada incontenible. El domingo 28 de agosto de 1994 se realizó el plebiscito  y la “minirreforma” fue rechazada por el electorado, que votó contra la opinión de todos los popes de la política.     
Lucha social y acción directa.
Muchos de los que estaban en Jacinto Vera habían sido militantes en las comisiones barriales que juntaron firmas contra la ley de impunidad  e hicieron la campaña por el Voto Verde. Otros provenían de la reorganización de los comités de base y las coordinadoras del Frente Amplio, hasta ese momento ligados a las reivindicaciones vecinales y a la lucha por los derechos humanos. Un tercer grupo venía directamente de las ocupaciones de terrenos, ya fueran cooperativistas de FUCVAM  o de las comisiones de vecinos surgidas en el boom de los asentamientos irregulares. También estuvo presente mucha gente joven que traía la experiencia de la lucha contra las razzias y que luego canalizaron sus inquietudes en la formación de varias radios comunitarias. Había además muchísimos estudiantes liceales de la “coordinadora” que venían de luchar a brazo partido contra la “reforma de Rama”. Estaban además  las agrupaciones ampliadas sindicales que dieron los duros conflictos del Bão, Colagel y Juan Benzo en la industria química, de Cocacola y Norteña en la bebida,  de Isabella en la metalurgia, el de la Asociación Española y el Casmu en la salud privada y el del Hospital de Clínicas. Los que enfrentaron a las patronales del transporte en los conflictos de ONDA y de CUTCSA, los que ocuparon el Victoria Plaza y la Terminal Cruces cuando la huelga de los 83 días en la construcción, los compañeros despedidos de FUNSA con complicidad de Romero y los de la pesca que habían escrachado al Presidente Lacalle en su casa. Asimismo había militantes del taxi, los de la huelga de hambre de Promopes, los ferroviarios del “tren bajo control obrero”, los funcionarios del INAME, los judiciales, los municipales y los del registro civil, los educadores que luchaban por la enseñanza (profesores de secundaria y de la UTU, del magisterio y funcionarios de la universidad) y, finalmente, los trabajdores del Espinillar agremiados en URDE, que se vinieron caminando desde Constitución junto a los de UTAA. No era poca cosa la experiencia de resistencia y lucha social acampada frente a las vallas policiales que rodeaban el Hospital Filtro.
Una fuerza militante que avanzaba con un horizonte insurreccional y echaba raíces en las historias de lucha libertaria de principios del siglo XX  y en la tendencia clasista y combativa de los ’70. Dispersa o agrupada en varias organizaciones, esa militancia encontró otro punto de reunión en el MPP de 1989, donde coincidieron y debatieron diferentes vertientes del pensamiento crítico de origen marxista y libertario. Un núcleo activo que estaba demostrando su capacidad para convocar los ancianos, niños y madres con coches de bebé que integraban la abigarrada multitud entorno al Hospital Filtro y para intervenir con iniciativas en los mecanismos de la democracia formal logrando que el 63% del electorado rechazara la “minirreforma”.  Una militancia intransigente que participó en ocupaciones de tierras y de fábricas, en marchas y campamentos, que todos los Primero de Mayo llegaba al acto de la central obrera en la Columna CerroTeja, embanderada con la consecuencia y el compromiso de clase. Que el 24 de agosto resistió la represión salvaje de la policía en Jacinto Vera, pero también tenía un senador, dos diputados y ediles en Montevideo y Trinidad para denunciar y actuar con espíritu extraparlamentario. Que estaba dentro del Frente Amplio pero en permanente discrepancia y crítica,  aliado en la calle con los grupos y partidos extrafrenteamplistas. Como todos caminaban hacia el mismo punto, el horizonte insurreccional que compartían, esa dispersa y desordenada fuerza militante demostró ser capaz de actuar con efectividad y de golpear coordinadamente.
La tarea asignada por el sistema.
Horizonte revolucionario, clasismo, combatividad y convocatoria de masas... proceso incipiente pero lleno de promesas. La prensa reaccionaria y los sectores neoliberales del Frente Amplio calibraron el peligro de inmediato  y, como de costumbre, sacaron los fantasmas de  los ’70 de su buhardilla. Su estrategia fue asustar a los pusilánimes para que disuadieran a los espíritus más rebeldes. La derecha atacó a los “subversivos”, arreciando en particular contra los tupamaros; el Frente Amplio se desentendió y adjudicó su derrota electoral de 1994 al agrupamiento de radicales insoportables. Había que separar aguas urgentemente pensaban..  
La política de acumular en la lucha social y la acción directa parecía correcta y cosechaba resultados concretos. Hacía ya tiempo que varios ex-guerrilleros no parecían muy convencidos de continuar andando ese camino que el MPP venía recorriendo desde su nacimiento. Acariciaban el cráneo que siglos antes acarició Hamlet, su dilema era si continuar o no andando ese camino que el MPP venía recorriendo desde su nacimiento. Se resistían a involucrarse en otra ruptura violenta con el sistema. Se inclinaban por aceptar el rol que ofrecía el sistema y sumarse a la correntada electoralista sin abandonar el discurso revolucionario, por abrazarse lealmente con los aliados socialdemócratas, aunque hubiera que expulsar del MPP a los que no entendían la “etapa” ni los “tiempos”. La duda ya era  concesión y conciliación.
Se tomaron el tiempo suficiente para desterrar de su memoria los desaparecidos y asesinados, para cambiar de anteojos y tergivesar su propia historia, para hacerse amigos de empresarios y militares y para ganarse la confianza de las corporaciones transnacionales y del Pentágono. Transa va, transa viene, arrastraron mucha gente por la culebrera senda del olvido y perdón a los culpables, del “malinchismo” con el capital transnacional y del apoyo a las vergonzosas misiones de paz. Insensiblemente fueron sacando la política de los espacios libres callejeros y la encerraron en el parlamento y los organismos del Frente Amplio. Convirtieron a los militantes con arraigo social en “soldados” fieles. Les hicieron perder su esencia revolucionaria. Así se interrumpió la acumulación de fuerzas militantes y lograron estupidizar el entorno del MLN-MPP. ¡Tarea cumplida! Su trabajo les valió el aplauso y las felicitaciones de la derecha y  la socialdemocracia que les daba la bienvenida a la “democracia”.
Agosto de 1994, fue el nudo. En la disyuntiva entre el desarrollo de la fuerza militante y el beneplácito del sistema, dieron un paso adelante y se arrojaron cuesta abajo por el embudo de las tentaciones. Entonces ya estaban en compañía de miles de conversos y feligreses, cada cual tan responsable como sus dirigentes de que transformar al movimiento revolucionario en un aparato político cuyo único fin es asegurar el consentimiento para la conciliación de clases. Cuando sobrevino la crisis bancaria en el 2002 y los indignados se reproducían en todos los sectores sociales, el MLN-MPP ya había sido domesticado y se sintió su ausencia. La Masacre de Jacinto Vera fue decisiva para torcer la voluntad de los ex-guerrilleros e instalar una nueva religión en el escenario político del Uruguay. La religión del enchastre:  más PLUNAs y más BOTNIAs y más SEALs y más megaoperativos y más cárceles para los pobres. Son responsables de sus opciones pues hicieron abortar deliberadamente el otro camino, el que comenzaba a recorrer la fuerza militante acampada en Jacinto Vera. La historia no los absolverá.

 Jorge Zabalza

jueves, 2 de agosto de 2012

A 10 años del 2002



A 10 años del 2002 (La Diaria)



.

lunes, 16 de julio de 2012

Cifras, realidad y versos

 De  Jorge Zabalza

La previa.
En un programa televisivo de unos años atrás, preguntado por el porqué de lo acertado de sus pronósticos, Luis Eduardo González, doctor en ciencias políticas, luego de explayarse sobre la metodología que empleaba y con una sonrisa cómplice, agregó que al resultado le sumaba o le restaba algún puntito según le aconsejara el olfato. No todo es ciencia en la vida de los cientistas políticos, hay mucho de arte en ellos, son verdaderos artistas. En definitiva, el grado de aproximación a la realidad de las encuestas depende de los anteojos o de la nariz del que interpreta las cifras, es decir, de su carga ideológica.
Es habitual que las encuestas sobre el ingreso de los trabajadores sean relacionadas  con las cifras recogidas en los años anteriores. Estudian por consiguiente la evolución histórica, criterio que permite extraer conclusiones políticas, porque si los ingresos decrecieron algo huele mal en la política económica, y si se incrementaron. por el contrario, abren paso a autoelogios muchas veces desmerecidos. En cambio, para este artículo se optó por comparar los ingresos de los trabajadores con la canasta familiar que elabora la revista “BUSQUEDA” todos los meses; puede parecer absurdo, pero el olfato aconseja al autor que en lugar de estudiar evoluciones históricas, se adopte el criterio de valorar los ingresos monetarios en función de la capacidad de consumo  y de lo que falta a la familia trabajadora para alcanzar el nivel de remuneraciones suficiente para una vida sin aprietos. .
 Ingresos insuficientes.
Durante el 2011 la canasta básica de BUSQUEDA promedió los 44.000 pesos por mes por hogar con cuatro miembros. En consecuencia, para redondear un ingreso que cubra  las necesidades materiales y espirituales en una familia tipo, el marido y la mujer deberían ganar por lo menos unos  22.000 pesos cada uno. Habrá quienes argumenten que 44.000 pesos puede ser poco o que, por el contrario, puede ser mucho, y todas las opiniones son de recibo porque usar la canasta básica como vara de medir el grado de suficiencia del ingreso es un método que no tiene rigor científico. Sin embargo, el olfato de quién escribe este artículo le indica que 44.000 pesos es suficiente para vivir como dios manda. 
El Instituto Cuesta-Duarte acaba de públicar un material sobre el nivel de los salarios en el año 2011. Según sus datos, los ingresos de 1:165.000 uruguayos son menores a los 20.000 pesos y representan el 73% del total de los ocupados (asalariados, cuentapropistas, cooperativistas, patrones y trabajadores en los programas sociales del Estado). Los ingresos de aproximadamente las tres cuartas partes de los que trabajan en el Uruguay, perciben ingresos que no alcanzan a la media canasta familiar y por lo tanto son insuficientes para llevar una vida sin apreturas. Agreguémosle a esos datos que el 85% de las pasividades son menores a 20.000 y entonces se logrará tener un cuadro completo de lo preocupante de la situación de insuficiencia. Un dato más contundente aún: los ingresos de 905.000 trabajadores son menores a 14.000 pesos según el informe del Instituto Cuesta-Duarte, cantidad que representa el 56% del total de los ocupados. Por supuesto, habrá quienes relativicen la valoración de insuficiente para los ingresos menores de 20.000 pesos pero no pueden hacerlo con los menores a catorce mil pesos que el PITCNT califica como ”sumergidos”.
El ejército de pobres.  
El informe del Cuesta-Duarte retoma el concepto de “diezmilpesistas” que se empleó en el informe del año anterior. Ajustado por el índice de precios del consumo (IPC)  10.000 pesos en el 2010 son 10.860 pesos en el  2011. Es decir que hoy por hoy el término equivalente sería “oncemilpesistas”,  categoría que comprende a 744.000 trabajadores, que representan el 63% del millón seiscientos mil uruguayos con ocupación.  Motivo de  alborozo de los redactores del informe es que los oncemilpesistas del 2011 sean 69.000 personas menos que los diezmilpesistas del 2011, sin embargo, también deben preocuparse al conbrar conciencia una vez más la dimensión de la pobreza en Uruguay. Esas casi 750.000 personas tiene tan reducida su capacidad de consumo y de acceso a la educación y la cultura, que viven en la pobreza material y espiritual, son pobres por más ceibalitas que les hayan proporcionado a sus hijos. ¡Compañeros, esta es la medida exacta de la parte del pueblo que está excluído de la bonanza exportadora y del optimismo del equipo económico!
Las cifras del Cuesta-Duarte revelan otros datos que sirven para redondear el cuadro de la pobreza en el Uruguay:
                      a) 230.000 personas perciben menos de 6.000 pesos... ¡un 20% del total de los que trabajan!  Claro, siempre y cuando se continúe considerando  “ocupado” a todo aquél que trabaja una hora por semana, criterio que desvirtúa totalmente la divisón del mundo del trabajo entre ocupados y desocupados. Por más que los organismos internacionales recomienden ese criterio, no deja de ser una aberración que crea una categoría de “ocupados” en la que entran los que limpian vidrios en los semáforos, los que recorren la ciudad con un bolso al hombro en bicicleta o a pié, los que piden en la puerta del supermercado y los que cuidan o lavan coches en los barrios de Montevideo, que responden que sí a los encuestadores, que trabajan una hora a la semana. Y en el medio rural la cosa es peor... hasta los “andantes” pueden decirse ocupados!
                      b) 426.000 personas ocupadas trabajan no están registradas en el BPS. Son el 36% del total según el Cuesta-Duarte. El 80% de ellos tiene ingresos menores de 14.000 pesos. El resultado de la regla de tres simple indica que  343.000 uruguayos “sumergidos” les será muy difícil jubilarse alguna vez.  Aunque las cifras indican que ha aumentado, y mucho, la cantidad de los aportan a la seguridad social, es muy preocupante tantos miles de uruguayos están en negro y sin esperanzas. A ellos no los ha tocado la varita mágica del progresismo. Por mucho esfuerzo mental que hago, me resulta imposible creer el verso de que las políticas progresistas aclararán ese negro horizonte con el paso de los años. ¿Cuántos decenios de gobierno progresista se precisan para que ellos lleguen al nivel “suficiente” de ingresos o sea 22.000 pesos, media canasta básica?
                      c) del millón seiscientos mil ocupados que viven el Uruguay, 1:152.000 son asalariados, o sea que, casi el 73% de los que trabajan lo hacen en régimen de dependencia de un patrón. El salario discrimina a las mujeres: el 40% de ellas ganan menos de 10.000 pesos, mientras que el 35% de asalariados los hombres son diezmilpesistas. Y discrimina a los menores de 25 años: el 82% de los jóvenes cobre salarios menores a 14.000 pesos. La discriminación por género y por edad es inherente a la extracción de plusvalía y, por consiguiente, la pobreza tendrá cara de mujer y de joven mientras exista capitalismo. .  
                     d) Hay un 4% de los encuestados que dicen ganar más de 50.000 pesos, entre ellos está el 1% de los millonarios uruguayos que en muchos casos son “desocupados”, no trabajan ni estudian y viven en Punta del Este. En el otro extremo están los ingresos menores a 6.000 pesos que, como se señaló antes, son el 20% dl total de los trabajadores. El Instituto Cuesta-Duarte estudia como ha evolucionado la distancia entre ambos extremos y concluye que ella ha disminuído en los últimos años, que la desigualdad es menor que antes del gobierno progresista. Sin embargo, el criterio empleado no da cuenta de la desigualdad real que se manifiesta al repartirse el ingreso nacional entre asalariados, patrones y Estado. La cifra de que dispongo,  según números de propio Cuesta-Duarte, indica que entre el 2006 y el 2010 los asalariados perciben menos del 30% de la torta general, que ese porcentaje es bastante menor que lo percibido en 1998 y mucho menor que el 40% que les tocaba a los asalariados en los años ’70. Estos datos permiten pensar que, pese a lo estudiado por el Cuesta-Duarte, la desigualdad no ha disminuído cuando la torta nacional se reparte entre las clases sociales.   
                    d) Un cuadro elaborado muestra que en el 2011 la política salarial puso su centro en mejorar los salarios del 20% que gana menos de 6.000 pesos. Ellos recibieron un aumento del 15%, más del triple del incremento de los salarios mayores a 50.000 pesos. ¡Aplausos!. Todo aplauso tiene su pero, sin embargo, los soldados recibieron un aumento del 100% y a los oficiales de mayor grado se les incrementó el 22% de sus sueldos...No hay punto de comparación y me ahorro los comentarios: la política salarial de este gobierno es miliquera!. No quieren que los soldados y policías integren el ejército de pobres.
Vulnerables
Este año Uruguay deberá pagar más de seis mil millones de dólares por intereses y amortizaciones de la Deuda Externa. El crecimiento del Producto Bruto Interno está sostenido por la burbuja financiera de créditos al consumo y especulación inmobiliaria. Todavía encima los rubros principales de la producción material (soja, carne, arroz, forestación) están en manos de corporaciones transnacionales que pueden emprender vuelo al menor alerta de terremoto.Todo muy poco sólido, la bonanza puede transformarse en desastre en cualquier momento.
Por otra parte, es tan espantosa la debacle del capitalismo mundial que en la barra tecnocráta que rodea a Danilo Astori ya nadie sostiene que Uruguay está blindado, verso que utlizaron durante los úlrimos cuatro años para engatusar giles. Lo ocurrido con PLUNA –una calesita financiera que se hizo trizas- anticipa el futuro del proceso económico del Uruguay.  Es demasiado probable que la burbuja finaciera se desinfle y que los responsables del desastre hagan lo mismo que hicieron con la quiebra de PLUNA: nieguen con desparpajo su responsabilidad y se “enfermen” para no dar la cara frente al parlamento. Son muy “democráticos” mientras el escenario escenario soporta su descaro.
Apenas la crisis ancle en puertos uruguayos, el “capitalismo con políticas sociales de alivio”  cederá su lugar al “capitalismo con políticas de ajuste” a lo Rajoy. Los candidatos a víctimas de los ajustes fiscales que vendrán son los que tienen ingresos menores a 20.000 pesos. Equivale a entender que es muy vulnerable la situación de un millón ciento sesenta y cinco mil uruguayos y, en particular, la de los novecientos mil que viven con menos de 14.000 pesos. Mujica pondrá cara de Zapatero o de Papandreu, dirá más vaguedades y dislates y, para descargar los costos sobre los sectores vulnerables, cederá el paso a administradores con cara de serios, en los cuales puedan confiar más los dueños del sistema. Vulnerables a la crisis que vendrá y vulnerables a la política económica que ya está.
Como en el caso de PLUNA, el gobierno está frente al abismo, ve venir el desbarranque, pero sigue caminado hacia el vacío. Sosteniendo la política económica que privilegia el pago de la Deuda y las inversiones extranjeras y que, en consecuencia, acentúa y profundiza la dependencia ecoónmica del Uruguay.  Marenales y su barra tupamaro-emepepista se refugian en una falacia: “no hay propuestas alternativas a la de Astori”sostienen. Hasta llegan a considerarlo un candidato aceptable para suceder a Mujica. No, de ninguna manera. Es necesario cambiar radicalmente la concepción social de la distribución del ingreso, recordar que Raúl Sendic (padre) postulaba “un aumento sustancial de los salarios como medida para incentivar la demanda en el mercado interno y estimular la producción para abastecerlo”. Otra concepción, nada que ver con lo que hace el progresismo de Mujica-Astori.vázquez.
No es una medida para nad de fondo,  pero una distribución del ingreso como la propuesta por Sendic tiene una índole rupturista, pues para llevarla adelante se debe estar dispuesto a chocar de frente con la clase dominante y con las transnacionales. Marenales y su barra no quieren romper con nadie, no dejan de enviar mensajes de.resignación pasiva, de que  “es posible caminar en el capitalismo”. Tal vez la mayor vulnerabilidad del pueblo trabajador radique en esa complicidad ideológica de quienes, con un gesto revolucionario, inducen a creer que no se puede luchar por el poder y el socialismo en las acutales condiciones.   
Tal vez, para el gusto de muchos, uno se esté pasando de crítico, pero si después de siete años de progresismo, bastante más de la mitad de los ocupados están “sumergidos”, significa reconocer que las políticas sociales del MIDES no ayudan a fortalecer realmente a los sectores vulnerables. Apenas alivian su presente.  Me resulta imposible compartir el optimismo que trasuntan los mensajes públicos del gobierno y de sus dirigentes sindicales. Probablemente sea por tonto, pero uno continúa  percibiendo el medio vaso vacío.


 http://www.simplesite.com/veronikaengler/3470622




.